Amon - Feasting The Beast

Enviado por Kaleidoscope el Jue, 14/09/2017 - 05:45
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1. Feasting the Beast (00:51)
2. Sacrificial Suicide (02:58)
3. Day of Darkness (02:13)
4. Oblivious to Nothing (02:48)

Full demo

Me hace gracia cuando se dice que DEICIDE viven de solo de sus tres primeros discos (algunos dicen cuatro) porque siempre se olvidan de las dos demenciales demos de AMON, que era como se solían llamar antes. La gran mayoría de gente afirma que DEICIDE es una de las formaciones más míticas e importantes del Death Metal y estoy 100% de acuerdo, pero siento que muchos lo dicen porque asentir lo que todos asienten es la jugada más segura. Son muchos los que dicen que DEICIDE son grandes, pero son pocos los que saben realmente por qué. Para ello debemos visitar los verdaderos inicios de DEICIDE. No señores, DEICIDE no se formaron en el 89, se formaron en el 87 y no, no sacaron su primer material en 1990, lo sacaron en 1987 ¿Van entendiendo? DEICIDE/AMON son mucho más grandes de lo que la gente piensa y eso ya es decir.

El nombre AMON no podría calzar mejor con la música: Amon es un marqués del infierno que comanda cuarenta legiones de demonios. A simple vista se podría ver un concepto simplón, pero atrevido de demonios y tal, pero la cuestión está mejor pensada de lo aparente. La voz de Glen Benton, gracias al overdub de varios rangos de guturales, logra sonar como una legion de demonios. Siempre tuvieron el sello e identidad de la banda muy claro, desde 1987 ¡Estamos hablando del mismo año que salió “Scream Bloody Gore”! Evidentemente no son los primeros en lanzar Death Metal al aire, había varias demos ya desde 1984-1985 (NECROPHAGIA, HELLHAMMER, MANTAS, DEATHSTRIKE, POSSESSED, TERMINAL DEATH), pero ninguna sonó tan demencial y descolocada como “Feasting the Beast”. Es digno de estudio que una demo así haya salido en 1987 ¡1987! Año en el que ANTHRAX sacaban su magistral “Among the Living” y estos trasnochados ya le daban mil e incluso dos mil vueltas a la tuerca. Son 8 y cincuenta segundos que tienen mucha más tela que cortar que discografías enteras de otras bandas de Death Metal.

Benton y los suyos ya estaban dando bastante qué hablar y a pesar de ser un poco payasos (no nos engañemos, las pintas que llevaban eran cuanto menos…ridículas), ya andaban aterrorizando la zona con su música demoníaca, algo nunca antes visto. Qué mítica aquella grabación en la televisión de cable de Tampa del 88. Las expresiones de los presentadores al no saber qué diantres era el ruido que tocaban cuatro muchachos vestidos de cuero negro y púas es impagable. Reitero mi asombro ¡1988! Ya estaban presentándose en televisión, creando caras desconcertadas por doquier. La prueba de que esto era la ANTI-MÚSICA por excelencia de la época (y lo sigue siendo, esto es de lo más extremo que te puedes echar al oído). Al final de la presentación no aplaudió ni un alma ¡Claro! ¿Quién va a aplaudir? Esto era ir contracorriente y lo demás es tonterías, esto es tener dos huevos de toro grandes como un bloque de cemento. Hay que tener valor para tocar una música, que, por el momento, apenas estaba recibiendo una gota de luz luego de salir de la alcantarilla. Hay que tener coraje para seguir tocando una música que, posiblemente, no apreciaba nadie en el momento, salvo dos pelagatos y tal vez serían muchos. Cuando hay apoyo, no tanto financiero, sino la aprobación de la gente, tirar para adelante es fácil y ahí todos son músicos incondicionale ¡Aaaaaah! Pero cuando en tus primeros shows no aplaude ni un espíritu porque no saben qué rayos estás tocando es otra cosa. Son unos cuantos los músicos que tienen el don desagradecido de ser adelantado a su tiempo, pero son aún más pocos los que tienen la fuerza de seguir adelante tocando música totalmente incomprendida. AMON aguantaron, ya por eso, tienen todos mis respetos, pero la cosa no se acaba aquí, “Feasting The Beast” no es solo compromiso, integridad y perseverancia, por más que respete esas cualidades ellas por sí solas no hacen a la música buena. Por supuesto, AMON, no se quedan solo en ganas, van más allá: además de ser unos visionarios fuera de serie, demostraron tener un talento descomunal.

“Feasting The Beast” es uno de los ejemplares más feos y poco amigables del amplio espectro del Death Metal. El que sabe lo vasto que es el Death Metal sabrá lo tocha que es esta sentencia. Pero conociendo ya ésta podrida ciénaga maloliente, les puedo asegurar que pocas cosas son más brutales y truculentas que “Feasting The Beast”. No puedo evitar lanzar una puyita a todos aquellos grupos actuales de Slam, Deathcore y Pornogrind que se hacen llamar los más extremos de la parroquia por sonar bien gordotes con guturales de gorrino inentendibles, blast beats imparables y riffs machacones: pues he de decir que son la cosa más insípida y ridícula que hay ¿Infant Annihilator extremo? Bah, sandeces, ESTO es extremo. Cualquiera se las puede dar de extremo hoy en día porque saben que siempre tendrán su nicho, ya esta música no es lo mismo, lamentablemente ha sido aceptada por la sociedad, en 1987 esto era un desierto totalmente árido. A ver si muchos que a día de hoy tienen agua se atreven a caminar por las secas dunas de los 80´s. Se ha llegado a un punto que se aprieta tanto la tuerca que se torna paródico, ya no asusta, da risa. Pero bueno, vine a hablar de gente a la que respeto y AMON se balancean con maestría en el límite entre lo que resulta ser tan “over the top” que se convierte en chiste y en lo que no hace el ridículo, sino que más bien suena realmente aterrador. Es una línea muy delgada, la cual romperían en un futuro luego de esa despedida a los mejores DEICIDE llamada “Legion”, en el futuro tendrían sus aciertos, pero en la mayoría de los casos jugarían el papel de juglar del pueblo.

Destacar una canción por encima de otra se me antoja algo estúpido porque todas son monumentales. “Sacrificial Suicide” es mi tema predilecto de DEICIDE y es todo un gustazo tener dos “versiones” para disfrutar. En “Feasting The Beast” la canción suena más cavernosa, huele a encerrado y las voces retumban como un eco de mil voces demoníacas. La inefable aura siniestra primigenia se eleva en el ambiente. Inexplicables las sensaciones que causa “Sacrificial Suicide” en esta demo. AQUÍ es donde Glen Benton se gana el título de unos de los mejores cantantes guturales del metal extremo y también uno de los más únicos e inhumanos. Claro que hay un truco de estudio llamado overdub, que es solapar varias capas de sonidos para crear ciertos efectos, es algo que se usa desde el año de matusalén, (ya ARTHUR BROWN en el 67 hacía manchar calzones de abuelas con él) pero entiendan que el uso de herramientas de estudio no es negativo cuando se usa correctamente. Esto suena natural, nada sobre producido, además, por más overdub que use, les aseguro que son pocas las personas que tienen tantos registros guturales…es impresionante, digno de investigación. Mientras la música no suena procesada y plástica como una hamburguesa del McDonald que se come en 5 minutos, usen todo lo que quieran el estudio, que para algo está.

“Day Of Darkness” tiene un comienzo insuperable. Las baterías suenan caseras, pero te parten el cráneo en dos con su contundencia, y el bajo de Glen Benton jamás se volvió a fusionar con las guitarras como lo hizo aquí. En “Legion” el bajo suena más fuerte sí, pero para mí siempre ha tenido el defecto de sonar excesivo, como la punta de un resorte salido, en cambio en canciones como “Day Of Darkness” se escucha perfectamente sin sonar como un trampolín siendo martillado.

“Oblivious to Nothing” no nos viene a dar ningún descanso ¿Qué esperaban? La primera demo de AMON no tiene piedad. Si eres un neófito al género lo más seguro es que te espante este “ruidismo”, pero si eres un adepto curtido, no soltarás por nada del mundo un material tan valioso. Algunos dirán que suena desfasado, yo digo que esto ha envejecido perfectamente; en un mundo donde prevalece el “Death Metal bonito” perfectamente nítido y calculado, procesado para las masas, “Feasting The Beast” se alza orgullosamente como uno de los más únicos y auténticos monolitos de todo el género.

Material imprescindible para el que diga amar esta música. Sin esto no se puede entender del todo el progreso del metal: la primera demo de AMON, es la evolución directa del Thrash, alumnos aventajados de SLAYER que se convirtieron en maestros. Escucha obligatoria para todo el mundo, esto es historia.

Un poco empolvado, pero de lejos, lo segundo mejor de DEICIDE/AMON, solo por detrás del debut homónimo, “Deicide”. Si te va mínimamente el estilo, esto lo vas a reproducir cientos y cientos de veces, prometido.

Sin más que añadir: 9.7

La portada para colgarla en la sala ¡Mítica!

Glen Benton: Bajo, Voz
Eric Hoffman: Guitarras
Brian Hoffman: Guitarras
Steve Asheim: Batería

Sello
Independiente