Annihilator - Waking the Fury

Enviado por Hawkmoon el Lun, 10/01/2011 - 12:32
570

1. Ultramotion
2. Torn
3. My Precious Lunatic Asylum
4. Striker
5. Ritual
6. Prime-Time Killing
7. The Blackest Day
8. Nothing to Me
9. Fire Power
10. Cold Blooded

Después del buen sabor de boca que Jeff Waters y su "Carnival Diablos" le dejaron a la comunidad metalera, era el momento ideal para, además de no desaprovechar ésa especie de segunda juventud, seguir por los mismos derroteros "speedico-Groovie-metaleros" del discazo del 2001. Annihilator sonaban, desde la inclusión del ex-guitarra de Overkill, Joe Comeau, a la voz, más demoledores que nunca, y un tour mundial presentó a la banda más fuerte que nunca (atrás quedaban los desagradables incidentes con Randy Rampage en el tour del "Criteria for a Black Widow", y la era de no ser altamente reconocidos).

2002 debía de ser un año tan (o más) glorioso que el anterior. Annihilator habían vuelto con más arrojo que nunca y la parroquia quería asegurarse de que "Carnival Diablos" no iba a ser un oasis en un desierto. El fan de la banda quería una continuación demoledora al disco, y Waters, que sabe que si los fans no están contentos, te envían a la mierda, se puso manos a la obra. Dave Scott Davis (compañero infatigable de Jeff a las seis cuerdas), exhausto por el tour anterior, decidió irse de la formación, y su lugar fue ocupado por el ex-Nevermore, Curran Murphy. Randy Black, por su parte, volvió a hacerse cargo de las baterias, al dejarlo, también en ese momento, Ray Hartmann. Todo estaba dispuesto para un nuevo ataque canadiense, y Annihilator revisaban munición. "Waking The Fury" está a punto de despegar. Únete al despertar de la furia o quedate en tierra. Tú eliges.

Una portada la mar de simplona (y en la que descubrimos a Jeff con un peinado a lo mohicano, ciertamente Punk), y desde luego, la peor en la historia del grupo, nos muestra a la formación frente a nosotros. Rudos, serios, pose Annihilator total. Parece que la banda, ahora, pasa de portadas molonas y se quiere concentrar en la música, por eso nos encontramos con los músicos de la formación estampados en la presentación, sin nada más. Directo y sencillo. Cuando tienes en tu haber ilustraciones tan icónicas como "Alice in Hell", "Never Neverland", "King of the Kill" o "Carnival Diablos", es normal que, a veces, decidas reinventar las cosillas. Eso si, la próxima vez, espero más de la portada, Jeff. Pero bueno, pasemos de las mariconadas y vayamos a donde debemos: al disco.

"Ultramotion", la primera bomba en caernos del cielo, ya nos deja mellados. Brutal ataque a dos guitarras, a cuál más afilada y dañina, secundadas por una batería megaveloz y un Comeau genial en las labores vocales, tan extremo, como potente y metalero. Un torrente de voz perfecto, que lo hace posicionarse, por decreto, como la mejor voz para el combo canadiense (con respeto al legado de Coburn Pharr). Desde luego, Annihilator caminan por los mundos del "Carnival Diablos", pero añaden al poso final, un marcado aire candente y groovie, además de una novedosa producción, que si bien quita algo de fuerza a las guitarras, las hace sonar tan bizarras como mágicas. Puntazo inicial de impacto el "Ultramotion" de marras. Primer puñetazo y ya estamos K.O.

"Torn", que se abre con un vacilón movimiento de riffeo guitarreril, destapa en nada la caja de las esencias, y nos entrega un martilleante bombazo, plagado de solazos made in Waters, mucha mala uva, cambios de ritmo avasalladores, unos estribillos Numetaleros (pero de lo más feroces) y más velocidad aniquiladora. Wolverine, el personaje de cómic de la Marvel, es conocido por ser uno de los canadienses con los cojones más grandes, pero eso debe ser, porqué la gente no conoce tanto a Jeff Waters, sinó, otro gallo le cantaría al X-Men. Feeling total y hostión en los morros. Waters es un genio, sin más.

"My Precious Lunatic Asylum" (con una intro industrialota, y todo un derroche de técnica y vanguardia metalera, con unas acotaciones Hardcore y mucho espíritu Nu-Thrash), "Striker" (que podría pertenecer, y perfectamente además, a "Never Neverland", por su alta calidad, arrojo y aura, y que nos muestra a un Comeau que sabe navegar vocalmente por donde quiere), "Ritual" o "Prime Time Killing" (híbrido entre Pantera, Grip Inc, Nevermore o los últimos Slayer), nos muestran que Waters siempre estará inmerso en el Metal, pero que no desdeña ningún tipo de acotación foránea al género de corte más puro, para hacer más mortal su picadura. Annihilator cogen de todos los sitios para su plato especial, pero nunca dirías que es una amalgama de nada, pues Waters sabe vender lo suyo como la última palabra en el género. Y la más novedosa. Genio y figura hasta la sepultura.

Llega ahora uno de los mejores momentos del disco, almenos para mí, y llega gracias a "The Blackest Day", un tema que se compuso de cara a aparecer en su anterior trabajo, pero que por tiempo y espacio, no se pudo incluir. Brutal pegada, intensidad total, mucho aura al "Carnival Diablos" (evidentemente), una garganta ideal e ígnea, tempos de infarto y mucho despiporre riffero. Tema incontestable en disco, pero os puedo asegurar que en vivo, donde lo he podido disfrutar, es pura y jodida dinamita. Ejemplo total de lo que son Annihilator: técnica, poder metalero, fuerza innovadora y tesón. Increible producción, que hace sonar a las guitarras como leones mutantes, y a la batería como una uzzi, disparada por el mismo Belcebú. Bestial tema y nuevo himno para la colección. Joe Comeau sabe como hacer vibrar un tema con la voz. Impagable.

"Nothing to Me", que en un primer momento parece que tiene tintes de power ballad movidita, acaba convertida, al igual que su "Shallow's Grave", en una especie de tributo a AC/DC. Waters nunca va a negar su fanatismo por la banda de Angus Young, y cada cierto tiempo, en disco, nos regala su visión "AC/DCista" de las cosas. Divertida, arrolladora, y digna de estar en cualquier discazo de los australianos. Waters es un genio que no conoce de limites, pues tanto se pone a liderar la escena Thrasher y speedica, como le da por ir de profesor de Rock duro. Arma canadiense de muchos filos, sin duda. Chico para todo, que diría mi abuela.

"Fire Power", que contiene una melodia inicial que no puedes parar de recordar, se instaura como la bestia rítmica del trabajo, y sin pausa, y encima con prisa, se encarga de machacarnos, para acabar dejándonos hechos fosfatina, con tanto golpe a base de riff cortante, solos que sólo un genio puede parir (impagable el movimiento de cuerdas de Waters en la parte final del tema) y una pegada que ya querrían para sí los cuatro "Big Four". Madre de Dios, ya no tengo tan claro que "Carnival Diablos" sea lo mejor de Annihilator en el nuevo milenio. "Fire Power" es un tema que parece de otro mundo, eso si, sonando a puro y duro metal.

"Cold Blooded", la cuchillada final, se dispara sola, y con olorcillo a Slayer, y bañada en terrenos veloces y casi hardcoretas, la ceremonia toca a su fín, pero no sin antes, incluso sonar, levemente, a Rage Against the Machine o pegarse divertidas vaciladas. Ira rabiosa, más demostraciones chulescas de control instrumental y viajes extraños a través del mástil, dotados de la fuerza de un toro cabreado.

Annihilator tenían algo muy dificil con éste disco, y era superar el concepto sonoro de "Carnival Diablos", y desde luego, los de Waters aprobaron con nota el intento. Brutal, intenso, técnico y Heavy. No se puede pedir más. Una pena que Comeau abandonase, depués del tour del disco, el barco Annihilator. Aún le echo de menos, snifff.

4 cuernos (gigantes) para éste digno rival a "Carnival Diablos", y por ende, uno de los mejores trabajos del grupo.

Joe Comeau : Voz
Jeff Waters : Guitarra
Curran Murphy : Guitarra
Russ Bergquist : Bajo
Randy Black : Batería

Sello
SPV