Black Country Communion - 2

Enviado por abbakid el Mié, 25/01/2012 - 14:49
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1. The Outsider
2. Man in the Middle
3. The Battle for Hadrian's Wall
4. Save Me
5. Smokestack Woman
6. Faithless
7. An Ordinary Son
8. I Can See your Spirit
9. Little Secret
10. Crossfire
11. Cold

¿Quién dijo que segundas partes no eran buenas? Bueno, pues como todas las reglas, ésta también tiene su excepción, y en el mundo del Rock podemos disfrutar de unas cuantas (“Led Zeppelin II”, “Keeper of the Seven Keys, part II”) y, ahora, para todos los que flipamos en colores con Black Country Comunion, su segundo trabajo nos vuelve a volar la cabeza, dejando claro que no se han juntado para “enrear”, sino que son una apuesta muy seria dentro del panorama musical.

No han tardado ni un año en lanzar su segundo “grandes éxitos”. Sí, habéis leído bien, entre comillas porque, evidentemente no es un recopilatorio, pero es tan sólido, que, al igual que su primera placa, no hay espacio para el relleno. Parece un catálogo de piezas Rock, un legado para las próximas generaciones de cómo hacerlo y que no parezcan refritos. Y es que Black Country Comunion parecen empeñados en dejar bien alta la bandera del género en su versión “made in ‘70ies”, la edad dorada del Rock.

El hecho de sacar un segundo trabajo en tan poco tiempo, en el caso de Glenn Hughes, máximo compositor de la banda, deja patente que no viene a vivir de sus viejos clásicos, algunos caerán en directo, evidentemente, pero con dos trabajos, repito, tan sólidos, el show está más que garantizado con su propio repertorio.

Antes de entrar en materia, para los que no conozcan a la banda, hay que recordar que aquí no se han juntado cuatro amiguetes del colegio estrenando por primera vez unos instrumentos. Aquí hay cuatro bestias, cuatro capos, cuatro dioses con sus respectivos instrumentos: Glenn Hughes, Joe Bonamassa, Jason Bonham y Derek Sherinian. Si por un casual no sabéis quienes son, mirad en la Wikipedia!!!

Y ahora, a desgranar el álbum. Con respecto a su anterior disco, no hay diferencias destacables (¿acaso hacía falta cambiar la propuesta?). Como ya dije en la crítica a su primer disco, aquí hay ROCK con mayúsculas (tranquilos, no van a sonar en “Los 40 Principales”), pero, como no quiero terminar aquí la crítica, voy a mencionar las pequeñas diferencias que sí hay. La primera: si en el anterior disco, rescataron con acierto “Medusa”, el clásico de Glenn de su etapa en “Trapeze”, aquí no hay necesidad de rescatar nada, lo que denota la total seguridad del grupo en sus propias composiciones, aunque este trabajo cuenta con un tema menos, 11 en total, repartidos en unos 64 minutos y pico (unos 8 minutos menos que su anterior disco); la segunda diferencia que veo es que, aún siendo Glenn Hughes el máximo compositor de la banda, hay algo más de participación de los demás componentes, destacando la gran participación del productor Kevin Shirley en la autoría de los temas; la tercera diferencia que aprecio es en cuanto al sonido del disco, algo más contundente que su anterior trabajo y los solos de guitarra más veloces. El buesman Bonamassa, se torna algo más heavy aquí, pero su gusto queda intacto; y otra de las diferencias que veo es que Derek tiene más protagonismo, el Jon Lord del nuevo milenio. Como en el anterior trabajo, Black Country Comunión suenan a la síntesis perfecta entre Led Zeppelin y Deep Purple.

Pasemeos a las canciones. Glenn lo tenía claro, el álbum abre, como en el anterior, con un tema potente, veloz, en “clave de Rock”, muy a lo Deep Purple, “The Outsider”, en el cuál la batería de Jason echa humo, la voz de Glenn destroza tímpanos y el duelo de solos entre Joe y Derek haría sangrar los dedos de la mayoría de guitarristas y teclistas del mundo. Aquí se pueden apreciar las diferencias que mencionaba algo más arriba. Parece ser que Bonamassa tan solo había estado calentando en el anterior disco. Las letras fueron escritas por Glenn Hughes, mientras que la música viene firmada por Hughes, Bonamassa, Sherinian y el productor Kevin Shirley.

La letra de “Man in the Middle” fue re-escrita por Hughes en tres ocasiones hasta que éste se quedó a gusto. Aunque en la música también hayan participado Bonamassa y Shirley, es uno de los temas más “Glenn” de todo el disco. El single del disco que viene a ser la réplica a “One Last Soul” de su anterior placa. Un auténtico trallazo con un groove increíble y un halo de oscuridad y misterio como pocos temas. No sé si lo que suena en el estribillo es el teclado o las orquestaciones realizadas por Jeff Bova, pero suena del carajo y lo de Glenn no tiene nombre, es el puto amo del cotarro con esa portentosa voz. Uno de los mejores temas del disco sin lugar a dudas.

“The Battle for Hadrian’s Wall” me recuerda a aquel clasicazo de Led Zeppelin de su cuarto larga duración, “The Battle for Evermore”, caviar del famoso “Led Zeppelin IV”, con ese rollo acústico que tan bien le sienta a Joe Bonamassa y a su voz. Qué bien canta el puñetero. No se arruga por tener al dios Glenn al lado que, en esta ocasión se limita a tocar el bajo. A diferencia del clásico de Zeppelin, aquí hay partes bien potentes. Jason parece que se vaya a dislocar algún hombro con cada golpe que da. Fantástico el contraste entre las partes acústicas y las eléctricas. La autoría es de Bonamassa en las letras y la comparte en la música con Hughes y Shirley. Otro punto sobresaliente en el disco.

Glenn Hughes es, y perdónenme la expresión, un “cabronazo”. Joder, es que no se puede cantar tan bien y menos a la edad que tiene este hombre!!! La madre que lo parió merece un monumento!!! Vaya temazo que se marca con “Save Me”. Su voz parece sacada del legendario “Hughes/Thrall” de aquel lejano 1982. No ha pasado el tiempo por él. Siete minutos y pico de “nirvana musical”. Seguramente el tema más épico del disco gracias, entre otras cosas, a las partes orquestadas. Joe Bonamassa vuelve a volar sobre el mástil. Bueno, todos se salen con este tema. Otro pico importante en el disco, aunque, la verdad, éste se mantiene a un nivel altísimo de principio a fin. Hay que destacar que en cuanto a la composición, Jasón Bonham se marca un gran tanto aquí, siendo el autor de las letras junto a Hughes y de la música con la ayuda de un tal Blackwell (que ahora mismo no sé quien es), y de Bonamassa., Sherinian, Hughes y Shirley. Con tanto talento ahí, sólo podía salir algo bueno, y, en éste caso, yo diría que les salió el mejor tema del disco.

“Smokestack Woman” vuelve a traernos a los BCC más chulescos. La verdad es que aquí se visten de AC/DC y les sale un tema redondo, como dice Glenn, un nuevo himno para el grupo. El tema sonará en los directos sin lugar a dudas. El estribillo es de “abc” y Glenn, cuando dice lo de “Smokestack Woman!!!”, hasta parece el mismísimo Bon Scott y el señor Bonamassa corre como un gamo por el mástil. En cuanto a los créditos de la canción, aquí el único que moja es el señor Hughes. Un gran tanto para él.

El siguiente tema es “Faithless”, una canción con un rollo parecido a “Save Me”, épica y, al igual que aquél, con una onda arábiga en la que los teclados y la orquestación se lucen. La canción suena muy grande gracias a ellos, pero, aún siendo un temazo que ya quisieran muchos grupos tener en su repertorio, pierde en la comparación y puede dejar una sensación de ya escuchado y de pequeño bajón en el disco, pero nada que no hubiera solucionado haberlo situado un poco más adelante en éste. Aquí también Jason Bonham deja constancia de su buena labor, le da una buena paliza a los parches, sí señor!!! Bonamassa se marca un fantástico solo también con efecto “flanger” (creo, de efectos no entiendo mucho). Y Hughes, pues haciendo de Hughes (¿quién da más?). La autoría recae en Hughes en las letras y, en cuanto a la música, es compartida por éste, Bonamassa y Shirley.

“An Ordinary Son” nos vuelve a traer a un fantástico Bonamassa a las voces, pero esta vez con réplica de Hughes en algunos versos, y vaya réplicas. Su voz llega a “rozar el infinito”, por algo lo llaman “La Voz del Rock”. Una canción por momentos tranquilita, hasta que Jason Bonham calienta los parches. Derek está soberbio también, tocando a medio camino entre Jon Lord y John Paul Jones (cuando éste cogía los teclados en Zeppelin). La guitarra también es fantástica, bueno, qué cojones, como en todo el disco están todos que se salen. La química es perfecta entre ellos y el tema es otro pico a considerar en el disco. Está firmada por Bonamassa y Hughes en las letras, y por estos dos y Shirley, en la música. El productor parece más que implicado en el proyecto.

En “I Can See Your Spirit” vuelven al formato cañero, muy, muy cañero. Rock en estado puro, riff de manual que parece sacado del “Led Zeppelin II”, con un Glenn que no para de desafiar las leyes físicas cantando endemoniadamente y reventando el bajo. Si es que el tío no se conforma sólo con cantar como Messi juega al fútbol, también tenía que tocar el bajo de puta madre!!! El riff y todo el groove parece sacado del manual de Zeppelin, pero el solo que se marca Derek a las teclas parece del de Jon Lord, auténtico “hammond" de “pata negra”!!! La canción está firmada por Hughes a las letras y por éste, Bonamassa y Shirley la parte musical.

Momento blues para “Little Secret”, canción firmada exclusivamente por Hughes, y otra muestra más de buen gusto por parte de todos. Para todo el que piense que ya todo está dicho en la música Blues, aquí tenéis algo que os sorprenderá gratamente. La canción tiene un aire a temas del tipo “Nights in White Satin”, muy logrado, y es que el señor Hughes es muy del gusto éste y bien que lo demuestra poniendo alma en cada nota que sale de su garganta. Los teclados son increíbles, qué bien suenan. Bonamassa se sale también con un solo exquisito y puro sentimiento durante todo el tema.

Está claro que aquí el que parte el bacalao es Glenn Hughes. De nuevo vuelve a firmar exclusivamente un tema, y qué tema. “Crossfire” es otro clásico instantáneo. Potente, con mucho groove, al estilo de su ya celebrado “Soul Mover”. Este tío está en racha compositiva. Lo dijo recientemente, cuando era joven sólo componía unos meses antes de la fecha en que tenían pensado grabar, ahora lo hace durante todo el año, durante las giras, en varios proyectos y, además compone para otros artistas también. Un genio en estado de gracia. Éste es otro de los temas en los que queda claro que Derek no está de adorno.

Y el disco termina con otro gran tema, “Cold”. Según Glenn, el productor Kevin Shirley quería que escribiera algo desesperado y personal, y llega él y se saca de la manga otra pieza que supone un cierre perfecto para el disco y deja el listón bien alto para futuras entregas. Los arreglos orquestales son de Jeff Bova, fantásticos. Bonamassa se sale con un solazo marca de la casa y Hughes canta realmente increíble como siempre. Joder, si es que a este tío le das Reggetón para cantar y es capaz de dignificar este género!!!

Según he leído en otras críticas (no todas), éste disco, aun siendo bueno, no le hace ni sombra al primero, que lo han hecho con prisas para aprovechar la buena acogida de aquél, que algunas canciones parecen descartes (sí, sí …y “Physical Graffiti” estaba plagado de ellos …y mirad el resultado). Yo no lo creo en absoluto. Evidentemente, de primeras no te sorprende igual, ya que sigue una línea parecida y aquél tenía el plus de ser la novedad del debut. También, puede que sea algo más lineal y los puntos fuertes no sobresalgan tanto, pero eso es porque el conjunto en general es de un calidad más pareja y pueda dar la sensación de que no tenga tantos puntos altos, de igual manera que los puntos bajos sean de una calidad superior a los de aquél.

A estas alturas nadie va a inventar nada, pero cuantas más veces escucho el disco más creo en la capacidad que tiene el Rock para regenerarse. Está claro que éste, al igual que su primer disco, difícilmente será considerado un clásico. Corren malos tiempos para el Rock, dicen. Lo que cada vez tengo más claro es que no creo que Glenn siga esperando una reunión del Mark III, y se ha buscado unos colegas que no tiene nada que envidiar a los grandes nombres de los ’70, ha armado un sólido proyecto que ya tiene dos discos que rivalizan en calidad compositiva con algunos de los trabajos más celebrados de éstos y no pienso esperar 15 años para reconocerle su valía y, aunque quizás en la crítica a su primer disco me dejara un poco llevar por mi vena “fanboy” (4 cuernos se me antojaron insuficientes), este no va a ser menos. Ya habrá quien se los quite, pero yo le doy 5 cuernazos y me quedo muy tranquilo.

Glenn Hughes: Voz y bajo
Joe Bonamassa: Guitarra y voz
Derek Sherinian: Teclado
Jason Bonham: Batería

Sello
Mascot Records