Blasphemy - Gods of War

Enviado por Heartbolt el Jue, 20/06/2019 - 17:26
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1. Apocalypse Side
2. Intro: Elders of Apocalyse
3. Blood Upon the Alter
4. Gods of War
5. Intro: Atomic Nuclear Desolation
6. Nocturnal Slayer
7. Abyss Side
8. Emperor of the Black Abyss
9. Intro: Blasphemy
10. Intro: Necrosadist
11. War Command
12. Empty Chalice
13. Ross Bay Intro
14. War Command (2)
15. Demoniac
16. Intro: Weltering in Blood
17. Ritual
18. Nocturnal Slayer (2)

Amos de la guerra

En el lado más oscuro, malévolo y sanguinario del Metal, un universo aparte, que cada día está en mayor expansión, nos encontraremos con los artificies de las pesadillas, de los gritos del alma y de las mayores aberraciones musicales paridas.

BLASPHEMY, nombre directo y perverso, ya nos indicaba de qué oscura gema estaban hechos con su ópera prima: Fallen Angel of Doom..... Un disco pesadillezco, brutal y de una naturaleza tan descarnada como hórrida. Un trabajo que vino a este mundo en un momento clave, y lo que desarrolló sólo lo veríamos perfectamente muchos, muchos años más tarde. Ya cuando de BLASPHEMY sólo quedaba la leyenda escrita y plasmada en estos cuantiosos trabajos.

La segunda (y última, lamentablemente) tajada de los canadienses BLASPHEMY viene en forma grandilocuente, meticulosa y enrevesada. Un álbum que si bien no es tan devastador y oscuro como su hermano mayor, nos deja seguir aspirando el pútrido olor de aquellos que osaron romper las reglas de juego, en todo sentido, y demostraron que la blasfemia podía cagarse en la misma cara de los dioses de la guerra.

Damas y caballeros del Olimpo o el Averno, aquí tenemos presente a Gods of War (1993), segundo largo de la banda y el último (al menos, de manera oficial) que nos entregarían. Una pena, pues el nivel alcanzado por esta gente en dos álbumes es extraordinario. Un grupo efímero; pero que dejó excelentes composiciones en dos discos que cada vez valoramos más, por el impacto que siguen teniendo, después de tantos años de haber sido publicados.

Como he mencionado, alcanzar los niveles de desenvoltura y hecatombe de un Fallen Angel of Doom.... es casi un sueño húmedo de toda banda que reciba influencia directa de esta gente (HYBAN DRACO, BLACK WITCHERY, GOD DETHRONED, ZYKLON...). No obstante, los mismos padres de aquel nene mórbido, no contentos con sólo echarnos la peste negra, van más allá de la lírica satánica/perversa/sexualmente grotesca para desafiar las normas generales que rigen un mundo de fantasía y ensueño. Gods of War es un reto hasta para los mismos dioses, quienes ya veían a BLASPHEMY como una amenazante banda capaz de barrerlo todo, y exterminar a los más crueles guerreros con su Death Metal de exagerados tintes Black (casi nada, mis señores).

Una distopía.

Gods of War es épico, taladrante y excepcional. Un disco parido con esfuerzo en medio de una batalla cósmica, donde estos guerreros se lanzan a la lucha con guturales enfermizos y retorcidos, guitarras demenciales, bajo y batería recargadas, y, además, una ambientación especial que nos mete de lleno en el evento. Un despilfarro de sangre, acero, extremidades beatíficas mutiladas y un Metal tan intenso y denso como trillado y estratosférico. Un álbum que abre y cierra con una garra oscura que, no contenta con desgarrarte la piel, también te la llena de veneno.

Por doble partida, BLASPHEMY en este disco nos presentan su personalidad inhumana y cabrona de siempre, pero llevándola a niveles que quizás no fueron totalmente percibidos en su primer álbum. Si bien ya no son tan oscuros y descarnados, ganan en cambio más fuerza, generando un ambiente legendario donde, a través de líricas narradas con horrorismo, nos metemos en la piel de cuatro tipos batallando a puño limpio con las deidades mitológicas. Dejando una estela de putrefacción, velocidad incomparable y mucho Death Metal de las alcantarillas de Júpiter.

Sin dudas el satanismo (aunque en plan cómico y aventurero, eso se nota a leguas) también tiene su participación en este disco, pero BLASPHEMY va más allá de lo presentado para también hacer denuncias históricas, criticar la guerra desde la perspectiva de los mutilados y hasta filosofar con grandeza las derivaciones de una mente sometida al tormento

No podemos, aún escuchándolo mil veces, compararlo con lo producido antes. El ángel caído de la perdición es una obra que nació y se concibió entre lo más burro, feroz y brutal de todo la galaxia metálica. Pero no sólo de machos cabríos y letras siniestras vive el deather, pues también necesitamos mucho más, cuando notamos que es de esas agrupaciones que está destinada a la evolución más evidente. Tras clavar su cuchilla en el corazón de todos nosotros, dejándonos al borde de la muerte, decidieron que habían realizado cometido. De ese momento en adelante, lo que vino fue algo de la talla de Gods of War: una placa tectónica en constante movimiento, hasta que se alza como plataforma y asciende a los confines del sistema solar. Cuatro guerreros, cuatro almas ennegrecidas, acompañados de un Satán en plan Earthbound, que se arrojan maniáticamente encima de seres superiores. Ocasionando un desequilibrio total en el orden lógico de las cosas.

Y musicalmente, tendremos eso: una guerra santa que estalla como miles de bombas atómicas sobre nuestros oídos. Tras cada planeta destruido en batalla, tendremos una pausa atmosférica, sólo para volver a a meternos en el meollo del asunto. Track por track, pieza por pieza, canción por canción… conflagración extrema tras conflagración extrema. Metal bélico; que empieza como termina: arrasándolo todo. Acabando con cualquier rastro de vida celular en el plano microscópico. Reduciendo el universo a polvo cósmico. BLASPHEMY y Gods of War nos preparan el terreno de la predicción para entrever que sólo cuarenta segundos de una introducción son suficientes como para quedar lleno de ácido sulfúrico hasta las córneas. Algo que rara vez se consigue tan mágicamente.

Algo que cabe mencionar de este disco es que, además de los dos lados (Abyss Side y Apocalyptic Side), los últimos extractos son sacados de un demo de 1989. Estas canciones no desentonan en absoluto con el nivel del álbum, aunque comparten más similitudes con su primer disco que con Gods of War. Eso, a pesar de la premisa, no es ningún problema. Consideremos que es un regalo de los amos y señores de la guerra, que no permitirían que BLASPHEMY acabase su segunda y última cruzada sin antes haberse atrevido a explorar y reventar cada hueso arquitectónico de la composición del Death Metal más intrépido y ambicioso que alguna vez se presenció en el planeta Tierra.

Gods of War reluce por sí sólo, y no hay que explicar demasiado por qué. Un segundo disco de alto nivel, aunque sin pretender parecerse mínimamente a lo anterior mostrado. Pero como buen hermano menor, también tiene cosas de su anterior demostración, sólo que ahora viajando por el cosmos, repartiendo Death/Black indecoroso y arcaico a diestra y siniestra. Un poquito para Mercurio, un poquito para Marte, un Poquito para Saturno y un poquito para Urano. Metal que trasciende fronteras físicas, químicas y biológicamente entendibles.

Un trabajo que vale la pena desempolvar y echar en el tablero, para destruir y acabar con la naturaleza física y objetiva.

Death in the Abyss of YOUR HELL!

Grandes, BLASPHEMY.

Banda clásica del underground.

Nocturnal Grave Desecrator and Black Winds - Voz.
Caller of the Storms - Guitarra.
Ace Gustapo Necrosleezer and Vaginal Commands - Bajo.
3 Black Hearts of Damnation and Impurity - Batería.

Sello
Osmose Records