Civil War - The Last Full Measure

Enviado por Marcapasos el Sáb, 03/12/2016 - 19:48
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1. Road to Victory (04:44)
2. Deliverance (05:26)
3. Savannah (04:10)
4. Tombstone (03:15)
5. America (05:26)
6. A Tale That Never Should Be Told (06:06)
8. Gladiator (03:22)
9. People of the Abyss (04:07)
10. The Last Full Measure (06:27)

*Bonus track*

11. Strike Hard Strike Sure (03:57)
12. Aftermath (05:02)

El quinteto sueco Civil War, tan solo un año de haber lanzado su segundo álbum, Gods and Generals, continúa haciendo su camino con pasos seguros e imparables. Máquina incansable de Power Metal en que se está convirtiendo, flaco favor haríamos en seguir comparándoles con la banda madre, Sabaton (de la que viene gran parte de la formación) por razones tan claras como la que nos atañe aquí.

Mientras Sabaton ha ido bajando el nivel a través de los años (la prueba más cercana de ello es su último The Last Stand, uno de los lanzamientos más flojos del año y de los más pobres de su carrera), a los Civil War les está sucediendo todo lo contrario.
Como dicen, unos suben y otros bajan, y, en cierta manera, me alegro de que Sundén, Montelius, Mullback y Mÿhr se hayan bajado del barco en el momento propicio. Lo reconozco, Civil War me tienen más que ganado.

Killer Angels fue un comienzo de carrera excelente, y, aunque Gods and Generals bajó un poco el nivel, supo mantener la esencia de su debut con ideas nuevas que funcionaron muy bien. Sumándole a ello unos directos que han sido gratamente reconocidos a lo largo y ancho de Europa y, por supuesto, el contar con una gran voz como la de Nils Patrik Johansson, les ha hecho merecedores de su éxito.
Lo tienen todo. O casi todo. Solo falta un disco que termine de alzarles como la gran formación de Power Metal que son. O, al menos, eso era lo que les faltaba hasta hace poco, pues ello se ha materializado en el que es su tercer álbum de estudio, The Last Full Measure (como cabría esperar, el título sigue la tradición de la trilogía de novelas de la Guerra Civil Americana de los Shaara).

Este disco no solamente es superior a la anterior entrega, y hace las paces con su debut, sino que se consagra como el mejor trabajo de esta trilogía.

Como prueba, una canción, que a eso venimos, ¿no? Qué mejor que la inicial Road to Victory, una de las grandes, que nos mete de lleno en la batalla de una manera emocionante y directa en un fragor lleno de épica y velocidad marca de la casa.
Juntando fuerzas con la pesadez del conjunto se nos presenta Deliverance, manteniendo el nivel para con la ferocidad de los teclados y la voz de Johansson. Por su lado, la genial y la ocurrente Savannah saca a la luz el estilo compositivo más altivo y orgulloso.

Equilibrio entre lo ameno y lo épico, esa es la mejor manera de definir Tombstone, tema a caballo entre otras de sus anteriores álbumes como Braveheart (sobre todo en el uso de los teclados) y Son of Avalon (factible en el batallador estribillo).
Proseguimos con la más que notable America (plausible para las fibras más aventuras en busca de expediciones y andanzas por lo recóndito, y, lo que es más, detentadora de un impagable momento lento intermedio que hace sumar puntos al compacto).

Sin duda es el sexto track, A Tale That Should Never Be Told, el que mayor analogía guarda respecto a Sabaton. Sin embargo, denota en ella un carácter más serio, paciente, y desgarrador, respaldado, para más inri, por una lírica impregnada de amargura y malditismo.
Otra de las canciones que más llama la atención por su distinción musical es Gangs of New York, una pista que sabe proponer algo diferente, pero manteniendo ese aura de grandiosidad característica del grupo. También es de agradecer que, al fin, Johansson recupera esa tonalidad suave y melódica que tan bien funcionaba en Killer Angels y que tan desaparecida se vio en Gods and Generals.

Gladiator, mismamente, es la gran fuerza Power del disco. Cual hacedor de tormentas, Rikard Sundén arremete sin piedad con la guitarra al ritmo marcado por la batería imparable de Daniel Mullback, pero, nuevamente, es Johansson quien brilla predominantemente, amoldando su actuación vocalista perfectamente al estilo rápido y atronador de la canción.
En comparación, People of the Abyss me parece menos eficaz e inspirada. A pesar de su buen talante y esas huellas de Heavy clásico que deja en sus primeros minutos, empequeñece lo suyo desde una perspectiva global de todo el CD.

Lo que sí que es intachable es el track final y homónimo, The Last Full Measure, en el cual, tras un introductorio y portentoso órgano de presentación, se sucede toda una composición cargada de melodías melancólicas y con sabor a cierre, en la justa medida y como ha de ser en trabajos de este calibre y tipo.

The Last Full Measure es ejemplo claro de lo que es un buen disco de Power Metal actual. No te cambiará la vida ni derrocará estándares (por el momento ese no es el objetivo que tiene Civil War dentro del mercado), pero ello no le quita que, sorprendentemente, acabe de erigirse como el mejor disco de los suecos hasta la fecha, lo cual es una grandísima noticia para quienes hayamos fijado nuestra atención en esta formación que, tal y como parece confirmarse, buenas nuevas seguirán ofreciendo en el futuro cercano.
Esta obra es una que aprende de lo mejor y lo más flaco en lo que respecta a The Killer Angels y Gods and Generals y unifica todas sus virtudes en un producto superior en cuanto a calidad sonora y nuevas ideas a practicar. Ya podrían aprender de ellos cierta banda también sueca que me sé…

En resumidas cuentas, si te va el mejor Power Metal sueco (sobre todo en la onda de Sabaton), The Last Full Measure es un álbum que no te puedes perder.
Poco a poco se van haciendo más a sí mismos, y cuando eso se nota, se nota de veras. Cuatro cuernos justos (8/10) que se han ganado, de sobras.

Daniel Mullback / Batería
Rikard Sundén / Guitarra
Daniel Mÿhr / Teclado
Nils Patrik Johansson / Voz
Petrus Granar / Guitarra, bajo

Sello
Napalm Records