Enslaved - Yggdrasill

Enviado por MetalPriest el Mar, 04/11/2014 - 17:45
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Bienvenidos al génesis. Bienvenidos a "la nada" que fue cuna de uno de los movimientos culturales más infames de la historia de la música. La era aparentemente antediluviana, repleta de tinieblas, crudeza y crueldad. Hablo de días en los que los lobos gobernaban la tierra desde sus feudos de la foresta, días oscuros donde la muerte más que un infortunio era una compañera infatigable que caminaba con pies terrenales.

Obviamente no hablo de la Noruega de comienzos de los noventa, aunque algún paralelismo literario sí que podría tener, hablo de ese mundo fantástico (a medias) al que nos transporta el Black Metal. Un mundo gélido, tormentoso... como el de la sucia portada de este Yggdrasill o la del Panzerfaust, el Dark Medieval Times, el In The Nightside Eclipse o el Hvis lyset tar oss. Todos los que cayeron en las redes de este género saben de lo que hablo.

Yggdrasill fue en la mitología nórdica el árbol del universo, el soporte de la tierra que se halla bajo nuestros pies. El árbol de los nueve mundos. Podría decirse pues que Yggdrasill lo es todo según los credos odinistas. Ahora, os encontráis ante uno de los primeros trabajos de una de las bandas más importantes del Black Metal noruego. Hablamos de una era temprana para este nuevo subgénero, un momento en el que cada demo contaba para definir y orientar el nuevo género y sus posteriores variantes, este Yggdrasill es sin duda tan importante como lo podría ser el jodido Blaze In The Northern Sky o el debut de Burzum, incluso tanto como el Deathcrush de Mayhem, tal es su poderío.

Seguramente (y me duele mucho reconocerlo como fan de Emperor), esta demo fue una de las mayores inspiraciones para Ihsahn y Samoth en aquellos años. Y no lo digo solamente porque ya tuvieran trato por aquellos años, que creo que lo tenían ya, sino porque se nota un obvio aire precursor en el uso de los teclados, muy épicos y sinfónicos ellos, las guitarras cortantes y obsidianas, la batería desquiciada de Trym... joder, ¡futuro bataca de Emperor nada menos! En resumidas cuentas: Está claro que la sombra de este material es muy larga, y merece un repaso a fondo escarbando entre toda esa producción chatarrera old school.

Heimdallr es la primera estocada de esta rica demo, la cual parece iniciarse furibunda, revelando un Grutle de voz rasgadísima, teclados grandilocuentes y leads en plan Bathory en la era Blood-Fire-Death. Sobre el minuto 2:35 se da un break que da paso a unas guitarras más afiladas, dignas de las manos de Ihsahn y Samoth; momento muy sinfónico la verdad. Allfáðr Oðinn (que ha de significar algo así como: "Odín, el padre de todos" supongo), se nos presenta como una mezcla entre Burzum y Emperor (con más del primero que del segundo). Intensa, mística, veloz, herrumbrosa... auténtica. La mezcla entre pasajes sinfónicos y otros más crudos forma una atmósfera sensacional. Catorce minutos y medio de oro puro hasta ahora.

Hal Valr mantiene casi casi el nivel de las dos primeras, es decir: rozando las nubes tormentosas de la noche oscura que nos acecha en las alturas celestes. Buena textura la de las hachas, y es que Ivar Bjørnson era muy muy grande. Tampoco se debe despreciar el trabajo de Trym, el cual sacude como si estuviese en trance, arramplando con todo tambor que se cruce en su camino mientras castiga los pedales. La única pega de este tema (y no es muy grande a juicio personal) es que tal vez se haga algo monótono, solo una pizca. Por contrapartida, Niunda Heim demuestra más dinamismo y energías, sobre todo por los repentinos quiebres de Trym y cambios de riff. Los teclados épicos vuelven a hacer sus colaboraciones al conjunto musical, aportando grandeza y no menos misterio a la demo.

El material sigue sonando... y la oscuridad nos envuelve, nos hechiza su innegable belleza, su elegancia... y la prueba definitiva de ello, llegados a estas alturas... es The Winter Kingdom Opus I: Resound od Gjallarhorn. Instrumental íntegramente compuesta por Ivar Bjørnson con los teclados ¡Qué clase, qué manejo de las atmósferas! No me extraña que poco después saliera esa pedazo intro que dio nombre a su segundo y más afamado LP: Frost. Frío, sin remisión. Enslaved cierra esta plaza de un modo tal vez más salvaje, tirando a black-thrash. Cortes directos a la carne, por donde más profundo llegue el acero, buenos estribillos, crudeza... ¿qué más se puede pedir?

Este es el final de la demo. Aunque confieso que no es la original, sino la re-edición de Peaceville Records de 2012. La demo auténtica no tiene el track "Enslaved" y en su lugar posee un corte titulado "Intermezzo", el cual ocupa el número tres del tracklist original. Si a alguien le interesa... es un interludio de órgano con unas melodías bastante religiosas. Tiene cierto toque de réquiem.

Este es el afamado Yggdrasill (bueno... afamado entre los más adeptos al black metal noruego). El trabajo más violento, salvaje y épico de Enslaved. No era una mala época para ellos desde luego; no se puede decir que por aquel entonces fueran poco maduros en lo musical o que no supieran tocar. Otra cosa es, que luego decidieran meterse en terrenos algo más lejanos al black tradicional de la vieja escuela, en busca de nuevos sonidos. Un paso de gigantes desde la salida de su primera demo "Nema" de 1991, la cual sí que era bastante inmadura a pesar de reflejar aptitudes.

Para rematar, dispongo de la máxima puntuación para brindársela a un disco imprescindible en la historia del black metal noruego. Yggdrasill, el comienzo de una leyenda que se extendería hasta la actualidad. Cinco cuernos y un 9 para Enslaved. Tesoro old-school digno de codiciar.

Earl Grutle: voz, bajo.
Trym "Lord Of Mayhem": batería.
HM Daimonion (Ivar Bjørnson): guitarras, voz, teclados.

Sello
Independiente