Immolation - Dawn of Possession

Enviado por stalker213 el Vie, 15/04/2011 - 22:36
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1. Into Everlasting Fire (5:15)
2. Despondent Souls (4:15)
3. Dawn of Possession (3:07)
4. Those Left Behind (5:14)
5. Internal Decadence (3:04)
6. No Forgiveness (Without Bloodshed) (4:12)
7. Burial Ground (3:42)
8. After My Prayers (5:55)
9. Fall In Disease (3:52)
10. Immolation (4:06)

Y seguimos hablando de dioses sagrados incontestables del panteón Death Metal ¿cómo no? Aunque esta vez no vamos a acotar ningún territorio particular al cual se restrinja su poder, ya que justo en este preciso instante llega el turno de los absolutamente imposibles de rozar IMMOLATION y al punto, el de su obra magna de estreno ‘Dawn of Possession’ (Roadrunner, 1991). Hablamos de Top of the Tops. De lo mejor. De lo intocable. En definitiva, del pequeño aunque milagroso engendro al que en Yonkers (New York) dieron vida dos siniestros energúmenos como son los personalizados por el superdotado guitarrista Robert Vigna y fundamentalmente su voz, imagen y alma mater, Ross Dolan.

Existen cientos de debates absolutamente absurdos entorno a la problemática del Death Metal ¿Con cuál sucede lo contrario? No obstante, discutir sobre si IMMOLATION son o no una de las diez mejores bandas de toda la historia del género, concluyentemente, no es uno de ellos. No, porque eso es algo tan, pero tan obvio, que atreverse a hacerlo es ponerse en evidencia a ojos hasta del más imbécil ¡Y ojo! Que no seré yo quien se abogue la representatividad única de dicha sentencia, porque sencillamente esta es una cuestión de dominio público entre los que de verdad la tocan en relación directa al tema, además de algo que invariablemente vengo constatando desde hace tiempo, charlando con colegas procedentes de los más diversos foros que nadie pudiera imaginar.

Al punto de encararse frente a la inigualable obra de estos bendecidos neoyorquinos, uno no puede por menos que pensar cómo aquello que tiene delante de los morros no es sino una réplica de lo que ya MORBID ANGEL venían haciendo un bienio antes al año de publicación de este presente ‘Dawn of Possession’ ¡Eso tampoco se discute! Sin embargo, nadie debiera pasar algo por alto, que al punto se torna vital al respecto, y es que la talla musical y artística de los de Florida, a pesar de ser monstruosa, apenas si alcanza como para equipararse a la de los de Yonkers. Y no tengo ningún problema en repetirlo con palabras más explícitas, si es que ello es necesario, así que ahí va eso: MORBID ANGEL son colosos dentro del género -concedido sin la menor de las dudas- pero por más que Azagthoth, su más acérrimo fan o la Madre Santa Teresa de Calcuta se opongan al hecho, eso no va a cambiar un solo ápice la inmutable realidad.

¿Opinión subjetiva? ¡Naturalmente que sí! Pero igual creo que mi veredicto está sobradamente fundado, y a este respecto tan sólo dejaré un apunte más: Posiblemente ‘Altars of Madness’ sea un disco imposible de igualar –yo también lo sostengo- pero si confrontamos a las discografías de ambas formaciones, a mí –por lo menos- se me escapa una estruendosa carcajada.

Evidentemente, trayéndonos entre manos nada menos que la obra de debut de los legendarios IMMOLATION, uno no puede menos que esperar como aquello que se avecina no va a ser es otra cosa que un devastador maelstrom de truculentos y blasfemos himnos donde los niveles de composición y ejecución no son asequibles nada más que para un 1% de la población total del Planeta Death Metal, y de verdad os lo digo: Si alguien es incapaz de asentir con lo que estoy diciendo, que se lo haga mirar. Con todo y eso, este insuperable ‘Dawn of Possession’, no se limita tan solo a impactar a su oyente mediante el diabólico display de genio y talento que tanto Dolan como el resto de sus compinches canalizan a través de sus divinos instrumentos, sino que lo hace además merced a la infinita capacidad para la sorpresa y la “improvisación” (si es que ésta existe en modo alguno dentro del marco de un estudio de grabación) ocultas tras cada uno de los ochocientos mil recovecos que celosamente amasa. En este sentido, cualquiera de los presentes, tanto por calidad como por gancho, podría haber sido el corte de apertura del álbum, pero es que resulta que ese es ‘Into Everlasting Fire’ y no otro, y ya desde su inicio, aquí queda del todo claro como nada ni nadie puede toserles a la cara a IMMOLATION o su infernal y llameante placa de horrendo bautismo.

De igual modo, tanto ‘Despondent Souls’, ‘Fall In Disease’ o el tema que da nombre al disco, remiten instantáneamente a una clase y un saber hacer, que no ha estado ni está al alcance más que de cuatro escogidos, y la verdad, repetirme es un agotador vicio muy mío, pero es que no me cansaré de escribirlo: IMMOLATION representan como casi nadie a la aristocracia más selecta y exclusiva del Death Metal, y ahí reposa latente ‘No Forgiveness (Without Bloodshed)’ para venir a refrendarlo cuando haga falta y ante quien sea necesario.

Lamentablemente, la banda no gozaría de demasiada fortuna después de publicar esta atroz y prodigiosa maravilla, al estancarse alarmantemente de 1991 a 1996 cuando regresaron de nuevo con su formación clásica para la grabación de su también pantagruélico segundo opus ‘Here In After’, tras el cual Smilowski abandonaría el barco. De todos modos y como suele suceder a menudo: En bandas de este ciclópeo calibre no entra cualquiera por su cara bonita, y eso es 100% contrastable al chequear el tremendo recambio que la banda fue capaz de encontrar en Alex Hernandez tras los parches, para la forja de su igualmente abismal ‘Failures For Gods’ de 1999.

Auténtica joya la que Ross Dolan y sus muchachos se sacaron de la manga en pleno 1991 cuando todavía moraba por los valles de la escena su más salvaje y venerada macrofauna. Aunque cuidado, porque lo más grande de IMMOLATION es que lo mejor de su catálogo viene justo después de lo primero; Y a encima pares, que es lo más escandaloso.

Valoración: 9.6

Ross Dolan: Voz & Bajo
Robert Vigna: Guitarras
Tom Wilkinson: Guitarras
Craig Smilowski: Percusiones

Sello
Roadrunner