London - Don't Cry Wolf

Enviado por Witchfyre el Mié, 16/10/2019 - 02:02
London

1. Drop the Bomb (03:06)
2. Set Me Free (03:19)
3. Hit and Run Lover (03:18)
4. Under the Gun (03:42)
5. Oh! Darling (The Beatles cover) (03:54)
6. Fast as Light (03:05)
7. Put Out the Fire (02:34)
8. Killing Time (04:29)
9. We Want Everything (03:31)
10. For Whom the Bell Tolls (5:04)

Álbum completo

De todos los perdedores de la escena del Sunset Strip en los años 80, el caso de London debe ser el peor de todos. Siempre rodeados de bandas y colegas con más éxito, en el sitio oportuno, en el momento adecuado, la suya es la ejemplificación del más rotundo de los fracasos.

Sus orígenes, como muchos sabréis por The Dirt, se remontan a aquella California de finales de los 70 en la que unos rompedores Van Halen marcaban el camino a seguir. Nikki Sixx y el recientemente fallecido Lizzie Grey, ávidos de éxito y control, abandonan los Sister de Blackie Lawless y montan estos London donde, paradójicamente, el propio Blackie entraría a sustituir a Nikki Sixx al salir este para formar Motlëy Crüe junto a Tommy Lee. Cuenta la leyenda que el mismo Tommy Lee le propuso a Sixx formar una banda juntos tras un concierto de London en el Starwood, creo recordar. Como podéis ver, historia viva del hard rock.

La cosa no queda ahí. A lo largo de su errática carrera, que se extiende hasta la actualidad, por sus filas llegan a pasar, además de los ya citados, ojito: Slash, Izzy Stradlin, Bobby Marks (Keel, Steeler, Dokken), Fred Coury, Steven Adler, Brian West (TKO), Tony Cavazo (Quiet Riot, Hurricane), Alan Krigger (Giuffria), Chris Sanders (Lizzy Borden)... amén de multitud de anónimos músicos que engrosan la interminable lista de miembros que no consiguieron despojar a la banda de su imagen de ilustres fracasados. Si es que es sólo ver esa aparición en el célebre The Decline of Western Civilization y saber que no estaban destinados a romper las listas de ventas. A algunos se les ve pronto madera de estrellas, pero a otros también se les atisba al momento el aura de perdedores y London eran de estos últimos, de aquellos que plagaban aquel entrañable documental de Penelope Spheeris.

Esta, en realidad, va a ser una reseña amable ya que simpatizo mucho con su carácter de “underdogs" y, disfruto bastante de su música, más allá de reconocer sus obvias limitaciones. Don't Cry Wolf, su segundo álbum y quizás el más celebrado, por decir algo, fue editado en 1986 durante la explosión de la escena hard angelina. Ya un año antes habían editado el algo inocente, aunque majete, Non-Stop Rock con la Shrapnel Records de Mike Varney pero, una vez tras otra, erraban a la hora de llamar la atención de los mandamases de la industria yankee. Como decía, estos tíos estaban en el ojo del huracán en medio de la tormenta perfecta, pero algo falló, y a tenor por lo ofrecido aquí, fueron muchas cosas.

Para empezar, dudo que London alguna vez tuviesen un mánager y, si así fue, habría que matarlo porque en ningún momento supo mover a una banda con bastante potencial. Casi tan importante como la propia banda en muchos casos, fueron los Doc McGhee, Cliff Burnstein, Rod Smallwood o Tom Zutaut, pero otros como Steve Loeb fueron culpables de malgastar un caudal de talento inagotable. El caso de London es el de una banda con potencial mal gestionado. ¿En cuántas ocasiones es ese ambicioso mánager desvergonzado y buscavidas el encargado de llamar a las puertas necesarias y llevar a una banda a lugares donde sus desorganizadas cabecitas nunca habrían imaginado? Llevar su cinta al sello adecuado y convencer al A&R de turno o, casi igual de importante, ponerlos en manos del productor adecuado. Algo que, en el caso de estos London, tampoco ocurrió. Ese maestro de los controles con la visión necesaria para saber qué debe y qué no debe entrar en un álbum. Cuál es el arreglo adecuado para cada momento. Cómo se deben ordenar los temas para provocar el mayor impacto y no bajar el nivel de atención. Y, por último, pero no más importante, sacar el lustre definitivo al producto final. Y Kim Fowley no supo hacer nada de eso.

El prolífico artista, más conocido por su papel de mánager/productor/casi proxeneta de The Runaways, demostró una alarmante falta de capacidad para hacer sonar Don't Cry Wolf como debería. Ciertamente aquí hay riffs potentes, Nadir D'Priest tiene una voz con gran carisma y personalidad y, como decía antes, se puede ver mucha aptitud a la espera de alguien que le saque partido. Hay talentos naturales que desbordan desde un inicio, pero también hay otros que necesitan un poco de barniz para mostrar todo su brillo y creo que ese era el caso de Lizzie Grey y cía.

El LP es una colección de aciertos y errores. Entre los primeros, seguro, tendríamos la infecciosa Under the Gun, la pegadiza Hit and Run Lover, el genial comienzo de la cara B con la vertiginosa Fast as Light y el oscuro cierre con For Whom the Bell Tolls que, si bien no tiene nada que ver con el tema de Metallica, sí sonará a los fans de W.A.S.P. porque aparecía como cara B del single Mean Man en 1989. Tal composición provenía de la época de Lizzie Grey y Blackie Lawless juntos en London, pero ya podéis haceros una idea, lo que era tan sólo una cara B para W.A.S.P. servía para cerrar un LP de London.

La rápida Put Out the Fire no está nada mal, pero está fatal colocada tras Fast as Light y Killing Time resulta muy atractiva con su toque "bluesie", pero la elección de Drop the Bomb como apertura va directamente a la lista del debe. No me canso de repetirlo, pero escoger un buen primer corte es clave y aquí hay poca visión por parte de la banda y de todos los que estaban encargados de asesorarles, si es que había alguien. Ahora bien, si tengo que escoger el verdadero lunar de este Don't Cry Wolf sin duda sería la innecesarísima Oh! Darling de los Beatles. Desconozco la valía de la original (me repatean John Lennon y los suyos así que dudo que me fuese a gustar), pero aquí se presenta descontextualizada, inapropiada y terriblemente mal situada. Me hago cansino con el tema de las versiones, pero es que encima esta se las trae. ¿No había nadie haciendo ver esas cosas a la banda?

No creo que Don't Cry Wolf trascienda de la mera anécdota para el oyente casual de hard rock de los 80 pero, para el interesado en la intrahistoria del Sunset Strip, veo en London una parada más que recomendable. Una vez asumidas sus carencias creo que, además, este álbum puede suponer una escucha muy entretenida. Yo no puedo sentir más que simpatía por unos perdedores que nunca tuvieron la misma suerte que muchos de sus compañeros de generación, y quizás tampoco su talento, pero que deben tener su sitio en una de las páginas más gloriosas de la historia del hard rock por su participación como protagonistas de los acontecimientos. No te van a volver loco, pero sí te gusta cualquiera de las bandas a ellos vinculados (particularmente W.A.S.P. y Motlëy Crüe) y otras de la época como Ratt o Quiet Riot, dales una escucha, se la merecen. La cosa estaría más centrada en su tercer y último Playa del Rock, ya sin Lizzie Grey en la banda, pero eso me lo guardo para otra ocasión. De momento, tres cuernos para London. Veremos la próxima vez.

6,5/10

- Nadir D'Priest: voces
- Lizzie Grey: guitarras (d.e.p. 2019)
- Brian West: bajo
- Wailin' J. Morgan: batería

Sello
Metalhead Records