In the Name of Satan - A Tribute to Venom

Enviado por Hawkmoon el Sáb, 12/11/2011 - 18:21
10

1. Witching Hour (Kreator)
2. Welcome To Hell (Anathema)
3. In League With Satan (Voi-Vod)
4. Die Hard (Nuclear Assault)
5. Prime Evil (Skyclad)
6. 1000 Days in Sodom (Sodom)
7. Countess Bathory (Candlemass)
8. In Nomine Satanas (Paradise Lost)
9. Warhead (Industrial Mix) (Venom)
10. Holy Man (Venom)

Los discos-tributo, los trabajos hechos en honor de una gran banda, algo que no se hace más que para sacarnos la pasta a los fans (tanto de la banda tributada como de las bandas "tributadoras"), no siempre tienen el encanto que, por ejemplo, sí que tiene el tributo que se hizo a Judas Priest ("Legends of Metal", con dos volúmenes) o el que nos ocupa: "In The Name of Satan - A Tribute To Venom". Un señor tributo. Y tanto que sí. De los mejores.

Venom, la banda británica más sucia y desvergonzada del planeta, la más pseudo-satánica, la más descacharrante y, cuando quiere, oscura de cojones, bien carnívora e irosa, siempre será un referente. Lo quieran ver o no sus detractores. Que son muchos más que la legión de seguidores. Bandas como Metallica, Slayer, Emperor, Darkthrone o Sodom, padres del Metal extremo (lo que convierte a Venom en los abueletes del Metal extremo. Ahí es ná), del sonido más cortante en el reino, le deben la vida, su origen, el primer latido de su corazón, a lo que un dia, lejano ya, parieron tres locos en Newcastle.

"Welcome to Hell", "Black Metal" o "At War With Satan", son discos clásicos para los devoradores de material derrite-dientes. Discos que han abierto muchas puertas, derribaron muros, apostaron por innovar, aún dentro de unos parámetros salvajes, primitivos, primarios, casi rallando la enfermedad mental. Algo que, no nos engañemos, siempre ha actuado como gancho para nosotros, los humildes metalheads. Si huele mal, está sucio y se grita, joeeer, nos mola. Y Venom, entérate, molan. Y así piensan muchas grandes bandas. Bandazas como Kreator, Sodom, Candlemass, Paradise Lost o Nuclear Assault. Y aquí están, orgullosas de ser fans de Cronos y sus guerreros blasfemos, orgullosos de haber llevado en algún momento la camiseta de "Black Metal". Y, mejor aún, sin avergonzarse, para nada, de ser seguidores de una banda como la copa de un pino.

Pura actitud lo que escupen Venom. No tocan bien. A veces, incluso pasan de afinar. Pero escupen fuego. Y eso es lo que cuenta. Una banda sin aliento de dragón, sin material que te tumbe, no es nada. Almenos en el reino del Metal. Baladitas para los del rimmel. Con Venom no hay tiempo para mariconadas. Como tampoco lo hay con el tributo que ahora mismo nos vamos a comer. ¡¡¡Ñaaaaaaam!!!

Lo primero...la portada. Tremebunda, brother. Una pieza de coleccionista. Una de las ilustraciones más molonas e icónicas del rollete. Obra del genial Andreas Marschall (Rage, Sodom, Messiah, Running Wild, Blind Guardian, Kreator...). Ya se la habrían podido poner los mismos Venom en algún trabajo, joder. Sería estupenda. Su mejor portada. Aún recuerdo el primer dia que la ví. Hermosa, elegante, oscura...extrañamente atrayente. Como la música de los entrañables hijos de mala madre de Venom. Solo que de elegante y hermosa la música de Venom solamente tiene la intención, jejeje. Venom no nacieron para salir en la Mtv. Nacieron para demolerla. Pura pasión en un escenario y pura adrenalina la que emanan sus discos. Discazos. Algunas piezas de su colección deberían de estar en el jodido museo británico. Menos mal que muchos no olvidamos la pureza blasfema y descarnada de su obra. Como tampoco la olvidan las bandas que forman el tributazo. Bandas de puto nivelón. Como los "Masters" a los que se les rinde, hoy, aquí y ahora, pleitesia. A por ello.

Una noche de tormenta, una lluvia incesante, relámpagos, un puto trueno que te deja helado. Intro de nivelón. La pesadilla comienza. Los primeros en salir: Kreator. Y con la destructiva "Witching Hour". La primera en la puta cara. Primer patadón y la nariz ya se va a tomar viento. Qué guapos andamos, joer. Riff salvaje, sonidazo de puro acero, un Mille Petrozza ultra-agresivo, muy en la linea de un "Endless Pain", pero adaptándose genial a su papel como Cronos. Baterías lanzadas, bajos penetrantes, sonido "garajero-crujiente", muy a lo Sodom, y servido conjuntamente con una ensalada de solos y alaridos que convierten el primer regalo alemán a los dioses británicos en una puta bomba de relojería. Kreator no solamente son unos cracks con su propio material. Son impecables rindiendo tributos. Obra fiel a la original. Y con un plus de salvajismo. Tremenda. Ojalá Kreator, en una onda como hace Metallica con el "So What?", la tuviese en los bises siempre. Kreator y Venom. En uno. No hay martillo más pesado.

Anathema y Voi-vod (los excelsos y visionarios "segundones" canadienses), que se salen con unas versiones acertadas de "Welcome to Hell" e "In League With Satan" respectivamente, sirven de antesala a otro momento álgido del disquito del 94. Nuclear Assault se aprietan el cinturón, les queda menos espacio para los cojones y deciden, como Kreator, subir el listón y empezar a meter caña parda. Un regalo, una ofrenda a los dioses no puede andarse por las ramas. Hay que ser directos. Que los dioses, ya que nos miran, no se aburran. Connelly desgrana su voz afiladota, y más que jodida por el whisky de garrafón, y el resto de miembros cumplen con la labor de crear una versión sin condimentos extras, natural, sin privarla de nada, sin acotar nada. Venom no necesitan de cambios. Y muchos de sus temas tampoco. Nuclear Assault ya no tienen tanta garra como en los ochenta. Pero se nota eso de "quien tuvo, retuvo". El tema es facilón, pero tiene un feeling tremendo. Capítulo divertido. Molón.

Skyclad, la formación folk del ex-Sabatt Martin Walkyer, se sale con una versión potente y épica de "Prime Evil". El tema, ya no con Cronos en la formación, sinó con Tony Dolan (un tio al que se le debe una era bastante molona, todo hay que decirlo), siempre ha sido uno de mis predilectos. El violín queda de puta madre, el solo hipnótico (también en plan violín) de la parte final (Mantas no tocaba como un dios, pero sus solos no tenían precio) está más que bien parido y Walkyer está que se sale, como Mille, jugando a ser Cronos. Disfrutando. Y haciendo disfrutar. Otro pedazo de tema. ¿Superior al original? Naaaaah. Pero casi. Diferente. Pero igualmente arrollador. Carismático a rabiar.

Si Kreator han abierto fuego como los máximos señores de la guerra Thrash, Sodom, sus eternos rivales (algo así como Red Skull para el Capitán América), no quieren quedar atrás. Angelripper es un mercenario de élite, un francotirador de primera. Si te ve, estás muerto. Criminal. Y orgulloso de serlo. Como criminal es la versión que nos va a regalar. "1000 Days in Sodom" (no podian coger otra, estaba cantado), se sale. Simplemente, se sale. Estalla. Chulería, voracidad, cojones...Metal. Puro y duro Metal. Sodom siempre han sido discipulos de Venom. Pero, con los años, Angelripper llevó su tanque a otros terrenos. Pero el respeto por el maestro no se ha perdido. Sodom son tan grandes como Venom. Quizás, si nos ponemos quisquillosos, más. Pero Angelripper no olvida. Y sabe que le debe la vida a los de Newcastle. La vida, su trabajo, su leyenda. Se cierra el circulo. Algo así como lo ocurrido con Sepultura y su seminal cover del "Orgasmatron" de Motörhead. Cerrando el ciclo. Mirando al maestro. Cara a cara. Para mí, el mejor momento del disco. Sodom te crujen, vacilan, se rien de tu cuerpo maltrecho y violan a tu madre. Están a nada de partirles la cara a los mismísimos Venom. Sodom y actitud. Dos palabras que van de la mano. Los eternos chicos malos superando a los antiguos chicos malos.

Candlemass se pegan una versión del tema más mítico de Venom: "Countess Bathory". El más bailable, el más admirado, el que me la pone más cipotona. Pedazo de composición. Y entrañable, sobretodo, la interpretación "Candlemassiana". La voz, ultra-diferente a la de Cronos, muy límpia, no te quita las ganas de mover el cabezón hasta no poder más, hasta estar cansado de cojones. Grande, Marcolin.

Paradise Lost, la banda que hoy en dia no saldria en ningún tributo de Metal (a no ser que pronto consideremos a Lou Reed como Metal), escupe "In Nomine Satanas". Ritmo, sonidazo áspero, cortesía de una era que no se repetirá, lanzan más leña de la buena, digna de la original, certera, y con el Nick Holmes más "Hetfielizado" posible. Potente y lisérgica. Qué tiempos aquellos en los que Paradise Lost representaban, realmente, el estar jodido.

Los dos últimos tracks, firmados por Venom, que son "Warhead" (remix extrañote, modernote para la era, que aún siendo rareza, tiene su qué) y "Holy Man" (Thrash cybertrónico del año 3.400, y que adelantaba, un par de años, el mierdón Nu), dejan desconcertadote, extrañado. Después del maremoto, las remezclas y las movidas Ministry (que no están mal, joder) como que no me acaban de casar en un disco tan sucio, tan arenoso, tan cavernícola. Punto final bajo. Pero que no enmaraña un fabuloso viaje.

4 cuernos (bajos-medios) para el tributo a los dioses Venom. Dos años después, en pleno festival del Dynamo, Venom volvían, resurgían de sus cenizas, con su formación clásica (Cronos, Mantas y Abaddon). Y este disco, esta pequeña joyita, tuvo mucha culpa.

Kreator
Anathema
Voi-Vod
Nuclear Assault
Skyclad
Sodom
Candlemass
Paradise Lost
Venom

Sello
G.U.N. Records