Nuclear Assault - Out of Order

Enviado por Hawkmoon el Jue, 04/10/2012 - 23:32
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1. Sign in Blood
2. Fashion Junkie
3. Too Young to Die
4. Preaching to the Deaf
5. Resurrection
6. Stop Wait Think
7. Doctor Butcher
8. Quocustodiat
9. Hypocrisy
10. Save the Planet
11. Ballroom Blitz (Sweet cover)

1991. El Thrash Metal está herido de muerte. Un enemigo, que al principio no parecía tal (el Grunge), le ha metido cinco puñaladas por la espalda mientras dormía, mientras pensaba que el ser el más duro del poblado bastaba para reinar.

Los thrashers se han confiado, han pensado que los mindundis de Seattle no podían ser rival. Y se equivocaron.

Un montón de formaciones, los clásicos, iban a tomar la determinación de mutar, de dejar de ser enteramente tralleros y martilleadores. Había que comer, que unirse a la moda Mtv, llevar la camiseta de leñador y suavizar la premisa. O disparabas con balas de fogueo o la peña ya te catalogaba como Brutal Death Metal. Y eso, joder, equivalía a no salir en la tele, a no ganar un céntimo, a ser futura carne de la cola del paro.

La movida se amariconaba, hermano. Gurús con barba de tres días, niñatos llorones y grises, que borraban, y de un plumazo, el recuerdo de unos gladiadores del buen guitarreo. David metiéndole la pedrada padre al puto Goliath.

Se acabó el rugir, el sudar la gota gorda. Ya no se llevan las portadas con calaveras y fuego, ni los logos cipotones, ya no la pone dura el riffeo asesino ni el alarido descoyuntador. No hay vida para formaciones como Nuclear Assault. Los machos, los que atruenan, ya tienen las horas contadas. Hay que llorar, hacer llorar. Mariconadas, vamos. Algo nada Thrash.

La banda de John Connelly y Dan Lilker, que entrega con "Out of Order" su cuarto larga duración (no nos olvidemos de los cojonudos EP's "The Plague" o "Brain Death"), intenta pasar de la moda, quiere seguir por el sendero thrasheroide, desnucador, pero no se negará alguna rareza, algún abrazo, aunque leve, al nuevo panorama.

El Thrash Metal, el que es puro y duro, el que cagaba la banda desde los inicios (salpicadote de espíritu punkarrón-crossoverista), ya no le gusta ni al apuntador. Habrá que grooviezarse un poquitín, alternativizar las creaciones. O uno no llegará a final de mes. Triste...pero cierto.

Lo malo, eso sí, llega con la portada. Una mierda. Y pinchada en un palo. Nada, a ignorarla. Es cutrona, simplona, nada que ver con las deliciosas ilustraciones de "Game Over" o "The Plague". "Andywarholismo" de saldo.

Venga, a vivir un disquito de los Nuclear no altamente letal (qué raro, macho). Pero tampoco te esperes aquí algo a lo Pearl Jam, colega. Nuclear Assault siempre serán los padres de "Handle With Care", de "Survive". Y eso se tiene que notar.

"Sign in Blood" abre el negociete con un par. Alma thrasher, joder. Sabía que se tenía que notar. Onda "Handle With Care"-"Survive", con un Connelly cabreadote, con ese timbre tan suyo, tan de niño iroso. Típico temita Nuclear Assault, algo más reposado, con más tendencias groovielonas, pero con un decidido caminar. Bramante y John exprimen sus cuerdas, rasgan nuestra carne. Inicio bien redondo. Me meto en situación. Coleta fuera.

"Fashion Junkie" (mediotiempera, vacilona, bien chulesca), "Too Young to Die" (Power-Thrash facilón, reptante, megadethiano a veces), "Preaching to the Deaf" (track que parece gordo, al que le cuesta moverse. Lo intenta, intenta ser speedico...pero se queda a medias) y "Resurrection" (que se quiere hermanar con cierta tesitura deather) nos entretienen, nos hacen mover el cabezón. Pero no es lo mismo. No son como antes.

Parecen domesticados. Más educados. Se peinan, afinan, dan los buenos dias. Cuatro temas potentorrones, con su cierto encanto, pero mega-similares en la construcción. Poca sopresa. Y, encima, poco dolor. Parece como si la banda andase con gripe. Se intuye su valor metálico, la mala baba que gastan. Pero la fiebre, jodida ella, los está mermando. La fiebre grunge, joder. Virus que entran en el organismo de un elemento Thrash Metal, lo manipula y le hace perder arrogancia, descaro, poder.

No me malinterpretes, no se trata de un bajón, no han perdido los cojones. No suenan a Cinderella, tranqui. Pero ya no resultan venenosos, eléctricos o intensos. Se lo curran. Ni más, ni menos. Pero es poco para el que conoce el material previo de los americanos. Mú poco.

"Stop Wait Think" levanta los ánimos, pues entrega lo máximo del trabajo. Una intro peliculera, ochentosa, acústico-tenebrosa, y, ala, directos a jodernos las cervicales. Tralla Thrash, joder. Tralla made in Nuclear Assault. Quemando la púa, escupiendo verdades como putos templos, atolondrando al oyente, riffeando con estilo, con magnetismo. Me encanta el tema. Me enciende. Solazos curradotes, una base rítmica que se lo trabaja y Connelly volviendo a ser malo. Thrash Metal al poder. Una antorcha se enciende en 1991. En una galaxia moñas, la nave Nuclear se hace notar. Machacadetes. Eso sí, contentotes. Los Nuclear, aunque no sea en cada track, nos alegran.

"Doctor Butcher" (cantada por Bramante, y en plan Vio-lence alternativoides), "Quocustodiat" (que retoma el rollete ochentoso, el toque abrasador) e "Hypocrisy", (cantada por el ex-Anthrax Dan Lilker, y que vuelve a ponerse en plan Death-Thrash, y sazonado con alma hardcoretota, simplona y punkarrona) bajan, de nuevo, el listón. Subida y bajón. Mala cosa para un disco. Buenos tracks junto a demasiado relleno, demasiado material no altamente impactante. La media, claro, no podrá ser la polla. Poder demasiado difuso, joder. El láser no llega a destino. Te apuntan, te alumbran...pero te ríes. No son efectivos desde tan lejos. Y eso es ahora, pues en el pasado retumbaban Japón (aunque tocasen en Londres).

"Save the Planet", instrumental majete, enérgico, aunque le sobren un par de minutejos, y "Ballroom Blitz", versión de Sweet, bien hecha, con más poso punkarrote, aunque desacertada en un trabajo como el que nos ocupa, cierran el disco 91 de los Nuclear.

Uhmmm...mediocridad junto a temitas compactos. Tres temas cojonudos. Lo demás, ya te digo, no pasará el test del tiempo.

3 cuernos (medio-bajos) para "Out of Order". Tiene su gracia, pero resulta mega-pequeño frente al pasado.

Perdiendo talento. Thrash descafeinado en plena era Grunge.

John Connelly: Voz y guitarra
Anthony Bramante: Guitarra y voz
Dan Lilker: Bajo, batería y voz
Glenn Evans: Batería

Sello
I.R.S. Records