Refused - The Shape of Punk to Come: A Chimerical Bombination in 12 Bursts

Enviado por MeFuMo el Vie, 01/05/2015 - 20:44
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1. Worms of the Senses / Faculties of the Skull
2. Liberation Frequency
3. The Deadly Rhythm
4. Summerholidays vs. Punkroutine
5. Bruitist Pome #5
6. New Noise
7. The Refused Party Program
8. Protest Song '68
9. Refused Are Fuckin Dead
10. The Shape of Punk to Come
11. Tannhäuser / Derivè
12. The Apollo Programme Was a Hoax

"Me dijeron una vez que los clásicos nunca pasan de moda. Pero lo hacen, lo hacen".

El canto de cisne de los suecos Refused fue probablemente el disco más influyente para toda la horda de post-hardcore que inundó la escena musical de la década de 2000. Ejerciendo de revolucionarios ilustrados, Refused decidió que la música punk, en sí misma, ya no encontraría su cabeza aunque la buscara. Habíamos caído en todos esos grupos de radiofórmula buscando la provocación suave, traicionando la verdadera esencia.

Es curioso cómo en algunas ocasiones se necesita una catarsis, un punto de ruptura que espolee esto de ponerse a trabajar y que la cosa sea más o menos inspirada. El que los miembros de Refused se odiaran amargamente sin excepción entre sí es probablemente lo que prendió la mecha de un proceso creativo que los suecos supieron ensamblar de una forma pulcra y ordenada y en el que caben ambientes y estructuras muy diferentes metidos a hierro en una suerte de montaña rusa hardcoriana.

Recogiendo las formas de grupos dispares Refused propone, de forma altamente pretenciosa, una nueva forma de hacer Punk. Sin más. Desde el mismo título del álbum se establece esta declaración de intenciones. Pero no nos engañemos, pese a la influencia indiscutible que señalo más arriba en la música que estaba por venir, Refused no llegaron a redefinir el concepto de nada, en realidad. Contrasta esto con el trabajo del cual plagia el nombre, "The Shape of Jazz to Come" de Ornette Coleman, considerado una obra maestra del jazz onanista, y que Refused toman a través de otra referencia de los americanos The Nation of Ulysses.

Este mejunje un tanto desconcertante de referencias y préstamos que salpica todo el disco se beneficia de un trabajo de producción claro y directo, con una dispar elección de nombres del rock-pop y productores de hardcore, en contraposición a la aparente dejadez lo-fi que estaba de moda en la época. Si bien es el omnipresente hardcore lo que despliega las velas y estructura el viaje, pop, drum & bass, techno y jingles varios de radio y cine no dudan en desfilar ante el oyente como prueba de que el punk, lo que es punk, es una cosa de actitud. Y de breaks que te tiran al suelo.

Desde el regio riff de entrada de "Worms of the Senses / Faculties of the Skull", de nuevo otra referencia, en este caso al poeta beat Allen Gingsberg, la colección de momentos e influencias inunda el disco, dotándolo en unas ocasiones de un inquietante aire bailable y en otras de momentos de jam que luego replicaron sin sonrojo los más avezados Mars Volta y similares. Claro que para aire bailable su final puramente drum & bass que da paso al desequilibrio hecho tema en la explosiva "Liberation Frequency" o la absolutamente desquiciante "The Deadly Rhythm", con momentos jazzy y hardcore que golpean con saña de forma inmisericorde.

Hay momento para el aire más hardcore melódico de la pegadiza "Summerholidays vs. Punkroutine" y la descarada electrónica medio experimental de "Bruitist Pome #5" antes de sumergirse en los fangos de "New Noise" y su muy energético inicio. Uno de los highlights del álbum, con usos electrónicos, multitud de efectos y muy adrenalínicos fraseos de guitarra entrecortados, jingle de "Apocalypse Now" incluído, y que pese a lo que la mezcla pueda sugerir se compacta maravillosamente como una perfecta canción de post-hardcore.

Hardcore y Punk enfermizo enmarcan "The Refused Party Program" en un chute de energía pura y nuevas referencias hipster (en este caso textos de una novela de Henry Miller) marcan la oscura "Protest Song '68", con un uso agobiante de ritmos marciales de percusión y largos guitarrazos, momentos pop y melodías un tanto esquizoides.

Otra referencia a los clásicos del hardcore americano Born Against hace lucir el desafinado inicio de "Refused Are Fuckin Dead", un ejercicio de brillantez instrumental lleno de sobresaltos que acerca el asunto a terrenos casi funk y al pop rabioso. De nuevo volvemos a lo clásico en la bamboleante "The Shape of Punk to Come", con una interesante sección central en la que la percusión se torna protagonista para hacer al grupo bailar a su son.

Son los ocho minutos de tirón de "Tannhäuser / Derivè" donde sin duda Refused más fuerza la cosa en su experimentación, con un inicio de tema que pone la piel de pollo por sus cuerdas clásicas cruzadas y su pulsión casi progresiva, los suecos dan una lección de post-hardcore como pocas se han visto, aunando furia, melancolía, rabia y asco en un caótico lanzamiento de cargas de distorsión y pasajes que tocan el space rock donde extrañamente todo está en su sitio. Los giros folk de su parte final desconciertan aún más si cabe.

"The Apollo Programme Was a Hoax" cierra el álbum como un tema despojado de todo lo hardcore o metal, una suave balada casi susurrada y apoyada con instrumentos tradicionales, un tema delicado que pone fin de forma pausada y también un poco desconcertante.

No es de despreciar la cantidad de energía embutida en este "The Shape of Punk to Come: A Chimerical Bombination in 12 Bursts". Tanta que el disco destrozó a sus creadores, que lo llegaron a presentar en directo en un garaje en un concierto que se convirtió en objeto de culto, por eso de que no fue nadie. Refused quisieron con este trabajo cambiarle la cara a un género musical, casi como la broma pretenciosa de cuatro chavales suecos hastiados con el mundo, la vida y la desilusión de la música moderna. No lo consiguieron, pero eso no quita que estemos ante uno de los trabajos cumbre del post-hardcore, obra de cabecera de muchos artistas ya consagrados e intento de hacer las cosas de otra forma que en su momento escandalizó hasta cierto punto a los puristas. Cinco cuernos.

Dennis Lyxzén: Voz
Kristofer Steen: Guitarras, batería
Jon Brännström: Guitarras, samples, programación, sintetizadores
David Sandström: Batería
Magnus Björklund: Bajo, cello

Sello
Burning Heart