Sínkope - Cuando no te pones falda,…

Enviado por El Marqués el Jue, 05/11/2015 - 22:20
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1. A la maldad no hay quien la mate
2. Autovitografía (por encima)
3. Político, Católico y Putero
4. Mirando al Cielo (Diseñando Desiertos)
5. Días de Perros
6. Donde el Viento se Acuesta
7. Lo Mío Tiene lo Suyo
8. La Flor de los Besos
9. Si soy Molino (Grano Limpio)
10. Los Trajes de mi Voz
11. Cuando no te pones falda
12. Pa cuando me juzguéis

“Mi alma es una mala bicha/es algo entero por devorar//lo más grandioso que llevo encima/Por lo que siempre voy a luchar…” Con estas palabras se presentaba en sociedad el gran Vito Iñiguez al frente de los extremeños Sínkope en la canción que cerraba “La Viña del Señor”, su disco de debut, en 1991.

Su producción discográfica a día de hoy casi comparable a la de Barricada o Los Suaves, fue desarrollándose paso a paso, con lentitud y largos intervalos temporales entre cada disco en la década de los 90, para adquirir un ritmo envidiable en el nuevo milenio y hasta hoy, desde que en 2001 editaran “El Desenkanto del Ruinseñor”, cerrando un periodo de silencio que se remontaba a 1995.

Con diez discos ya a sus espaldas estamos a la espera del concierto que van a dar en La Riviera el viernes 13 de noviembre y que les servirá para registrar un Cd/Dvd en directo con el que sin duda van a volver a demostrar que a la hora de tocar rock and roll pasional, punkarra y callejero no les gana ya nadie en este país, y que son dignos herederos del legado de las mencionadas bandas orensana y navarra, así como de otros grandes nombres del Rock urbano tipo Asfalto o sus admirados Leño, a quienes han dedicado el tema “Agradecidos a ti” en su último disco, “Museo de Rejas Limadas”, aparecido en este 2015.

Canciones buenas tienen para dar y tomar, pero ni el nuevo disco –en proceso de asimilación aún por parte del que escribe-, ni todos los anteriores me habían llegado tan hondos como este “Cuando no te pones falda,…” que grabaron en 2013.

Comandados siempre por el carismático Vito, un tipo con una personalidad tan fuerte como la de nuestros frontmen de siempre, léase José Carlos Molina, Fortu, Sherpa, Yosi o los hermanos De Castro por nombrar unos pocos, los pacenses entregaron la que a mi entender es su obra maestra, combinando su clásico e imbatible estilo guitarrero con unas letras de fuerza y sinceridad aplastantes, ofreciendo una clase de autenticidad y glamour macarra irresistibles.

Entre la entrada con la dura y pesimista “A la Maldad no hay quien la mate” hasta el cierre con “Pa cuando me juzguéis”, Vito y los suyos, cuatro excelentes músicos como Alberto, Juan, Manu y Miguel, currantes prácticamente anónimos a quienes seguramente esta tarea no les baste para ganarse la vida pero que tienen pelotas de sobra para trasmitir a cada segundo la pasión que le ponen permitiéndonos apreciar lo maravilloso que es esto del Rock&Roll, se lucen con una colección de temazos que desde la primera escucha se te graban a fuego, como la mordedura de los zarzales que pueblan la dura tierra en que nacieron y comenzaron a dar guerra hace casi tres décadas.

Veintidós años después de abrirnos su alma, el bueno de Iñiguez aportó un montón de detalles más -aunque subtitulara el tema “Por encima”-, de su paso por la vida, ese que le ha costado un ojo de la cara, como canta con una rabia, y hasta se diría que con un orgullo abrumadores, en la excepcional “Autovitografía”, el primero de los muchos disparos infalibles que pueblan el Cd con la portada de esa buena moza que habrá nacido en algún lugar como Mérida, Trujillo, Plasencia, Don Benito, Guadalupe o Hervás y que camina por el pedregal decidida, convencida de su belleza rural y su vitalidad.

En el tema el cantante indica que perdió el ojo de joven trabajando en la cantera de granito en su tierra, un palo que tuvo que superar y que le enseñó a creer en sí mismo ignorando los obstáculos y el qué dirán, convirtiéndose en un verdadero pirata del Rock.

Cuando le oyes cantar el “Político, Católico y Putero”, denunciando los robos que se perpetran desde las tribunas tanto con la mano derecha como con la izquierda entiendes por qué es tan grande este tío, creo que es la única vez que he oído a alguien en este país apuntar hacia ambas direcciones de nuestra pestilente clase política, huyendo de los aborrecibles lugares comunes.

Si se trata de ponerse romántico se luce con “La Flor de los Besos” –baladón en toda regla, ya nos recordó el pasado 10 de octubre
desde el escenario de la Plaza de Toros en Torres de la Alameda que ellos son jevis por encima de todo, aunque tengan poco pelo-, y cuando tienen que demostrar lo buenos que son componiendo te llegan con temazos como la final y ya mencionada “Pa cuando me juzguéis”, con solo de guitarra donde recuerdan al Slash de “Knockin´on Heaven´s Door”, y una estructura a medio tiempo que desemboca en acelerón que conduce al disco a un gran final.

A ese al que hemos llegado con el crescendo de tres trallazos como “Si soy molino (grano limpio)”, “Los trajes de mi voz” y el tema título (¡qué canción Dios mío, qué fuerza, qué pasión, qué estribillos!)

Antes hemos escuchado otra bonita pieza lenta, “Mirando al Cielo”, ejercicios del estilo Sinkopiano cercanos a la perfección, como las envolventes, cañeras, irresistibles “Días de Perros” o “Lo mío tiene lo suyo” (otra de mis favoritas, soberbio ese final con el tío cantando en plan provocador “soy un alud de navajas abiertas”, ahí es ná), y por encima de todas la mejor canción escrita en España en años, esa gloriosa, extraordinaria “Donde el viento se acuesta”. Atención a la fiera del parche en el ojo izquierdo, al Polifemo del rock and roll patrio, al hombre que con un solo ojo ve más que la mayoría con dos, dejándose las entrañas y creando un ambiente de locura que alcanza el cénit cuando, con una sencillez aplastante, nos demuestra que es el mejor poeta aparecido en Extremadura desde los días de Gabriel y Galán:

“Y aún más cerca me dijo que se iba a duchar/que se iba a poner toda guapa/lo primero, pensé, lo veo normal/lo segundo es que no le hace falta/porque ella es guapa al despertar/despeiná y con legañas/ella es guapa una jartá/terriblemente guapa…”

Pa qué decir más. Ladies and Gentlemen, Sinkope con todos ustedes, uno de los secretos mejor guardados del Rock nacional.

“Vito” Iñiguez Fortuna: Voz, Coros
Juan Flores “Chino”: Guitarra, Coros
Alberto David “Alberso”: Guitarra, Coros
Maikel “Bass” Álvarez: Bajo
“Manu” Peña: Batería

Sello
Warner Music Spain