Tremonti - Marching in Time

Enviado por Betrayer el Sáb, 22/01/2022 - 12:36
Tremonti

Vamos hoy a hablar de ese extraño elemento llamado Mark Tremonti, y en su defecto de la banda Tremonti. Extraño elemento digo porque Tremonti es de esas bandas que se mueve en esa barrera invisible que separa a los "heavys" de los "no tan heavys” o “heavys ocasionales". ¿Parece coña no? Va, estamos en el Portal y aquí se puede hablar con el humor, la franqueza y la argumentación que otras webs no permiten. Porque la propuesta de Tremonti es especial y lo sabemos, tan es así que a uno incluso le cuesta encontrar la etiqueta adecuada para definir su estilo (post-metal, metal alternativo, rock a secas…), con decir que la banda no está dentro de la “Biblia del Metalero”, (la sagrada Encyclopaedia Metallum) os lo digo todo.

Quizás el hecho de haber saltado a la fama gracias a una banda “mojabragas” cómo Creed y la posterior continuación con otra que hasta cierto punto le va a la zaga cómo es Alter Bridge, no han ayudado demasiado a que una parte de la comunidad metalera más rancia los acepte cómo banda de "Metal" en sí. Luego nos ponemos a llorar con Katatonia o Paradise Lost, ¿qué acaso son más heavys que Tremonti? En fin, debate largo y bonito que dejamos para otro día con Grimbergen en mano previa a entrada a concierto.

Y es que a los que me conocen de hace tiempo igual les pueda extrañar que un servidor se lance a la reseña de este fantástico “Marching in Time”, ya que la propuesta de Tremonti dista bastante de los Death, Kreator, Emperor o Morbid Angel de turno, pero es que lo más bonito que hay en esto de la música es intentar no ser un cabeza cuadrada y disfrutar del Metal en toda la extensión de la palabra, y a uno de vez en cuando se le pueden escapar unos NOFX, unos Mastodon o incluso alguno de Bad Religion, (que estamos que lo regalamos señora), porque al final todo es una cuestión de sentimiento, y si una banda te toca la patata pues estás perdido, no puedes renunciar a lo que dicta tu corazón. Y no, no me molan nada Creed, ni Alter Bridge, ni Slash, ni Sevendust, ni Stone Sour, ni Foo Fighters, ni similares, pero hay algo en la propuesta de Tremonti que siempre me ha cautivado, de ahí que hoy me haya lanzado a la piscina.

Quizás la clave está en que el espíritu de Tremonti siempre ha sido bastante más heavy de lo que demostraba en ambas bandas (sobre todo en Creed). Ferviente admirador de Metallica y del Master of Puppets en especial, su debut en 2012 con “All i Was” ya dejaba entrever que algo había cambiado respecto a las otras dos formaciones anteriormente mencionadas, y que lo que Mark nos iba a ofrecer bajo su apellido iba a ser algo un poco más heavy que lo mostrado anteriormente. Temas del plástico de 2012 como “Wish You Well”, “Giving Up” o “You Waste Your Time” daban buena cuenta de ello. Amparado por una producción muy poderosa, la discografía de Tremonti no ha parado de crecer desde entonces. Cinco discos de estudio en nueve años no son moco de pavo, y más si tenemos en cuenta que Mark no racanea, sus discos no suelen bajar de los cuarenta y cinco minutos de duración, alcanzando sus dos últimas placas la hora de durada.

Y es que se nota cuando un tío es compositor empedernido. Gran guitarrista prácticamente autodidacta, Mark Tremonti disfruta creando música con un patrón inquebrantable, el enorme trabajo de las melodías. Da igual si el corte es más machacón, más thrasher o más pausado, el mimo que da Tremonti a sus melodías, tanto musicales cómo vocales, es siempre espectacular. Y lo que es mejor, por más y más canciones que componga, por más que en ocasiones sus estructuras no sean demasiado enrevesadas, incluso teniendo muchos cortes con unos patrones prácticamente idénticos, Tremonti siempre se las apaña para crear temas bien diferenciales, y un buen conocedor de su discografía puede distinguir y disfrutar de "pe a pa" de cada uno de los cortes de todos sus discos, y eso es meritorio, muy pero que muy meritorio. Porque la música de Tremonti engancha, vicia mucho, transmite tanta sutileza cómo energía y positividad, y a uno siempre le viene de gusto meterse entre pecho y espalda un disco del de Michigan.

Bien es cierto que su propuesta ha ido evolucionando y a cada disco que pasa el bueno de Mark mejora cómo músico, compositor y cantante. La evolución ha sido constante y gradual, pero yo diría que fue a partir del anterior “A Dying Machine” donde encontramos cambios algo más significativos, y en este flamante “Marching in Time” la cosa es aún más acusada. Junto a los habituales temas directos y pegadizos en plan hit, y los medios tiempos embelesados, también encontramos otros cortes de carácter más complejo, a los que poco les falta para poder catalogarlos cómo Progresivos.

El disco arranca de forma espectacular con la agresiva “A World Away”, que ya nos deja claro que la producción va a estar más que a la altura cómo ya nos tiene acostumbrados Tremonti. Este por ejemplo sería uno de los cortes que os comentaba que podía estar cercano al Progresivo, muchos cambios de ritmo ensamblados con mucha coherencia, gran variedad de tensiones y un trabajo vocal extraordinario. La siguiente “Now and Forever” también se muestra muy contundente con un gran trabajo al doble pedal del ahora batería Ryan Bennett que desde 2019 está substituyendo a Garrett Whitlock, el cual desapareció de la gira de dicho año por problemas personales y del que de momento no hay noticia alguna.

“If Not for You” es Tremonti puro, riff ganador, mucha melodía y un estribillo tan sencillo cómo adictivo, el break que aparece a los dos minutos, dentro de su también sencillez, es una auténtica delicia que sirve para darle un toque especial a un tema que no era excesivamente complejo. Y de ahí en adelante seguimos navegando por un disco muy equilibrado, donde Tremonti va mezclando cortes muy dinámicos cómo “Let That Be Us” o la cañera “Would You Kill”, con otros más tranquilos cómo “The Last One of Us” (que preciosidad de tema), o “Under the Sun” donde Mark da buena muestra de sus mejorías vocales (veremos si también las mantiene en directo).

Y así, cómo el que no quiere la cosa, llegamos al ending y con él a la joya de la corona, que en esta ocasión es el tema que da nombre al disco. ¿Qué decir de Marching in Time? Bueno pues que es uno de esos temas que no puede dejar indiferente a nadie porque “simplemente” es una obra maestra. Locura de corte de más de siete minutos con una fuerza y sentimiento brutales, un nivel compositivo superlativo (la batería, el solo, el break…), un juego de tensiones de los que te erizan los pelos de la nuca, y una ayuda extra en los teclados que le confieren un aire aún más épico y grandilocuente. Una manera fantástica de cerrar un disco enorme.

Le busco taras al global a la hora de no darle el sobresaliente máximo al disco y la verdad es que me cuesta bastante encontrarlas, quizás podríamos prescindir de un par de temas no tan excelsos cómo el resto con lo cual restaríamos algo de metraje, pero es que no paro de volver a escuchar la placa y hasta los dos o tres cortes que no veía tan extraordinarios en las primeras escuchas, me han acabado por convencer. Así que bajo mi punto de vista, “Marching in Time” es un discazo de cabo a rabo, digno sucesor, por décimas incluso superior, de otra obra espectacular cómo fue el anterior “A Dying Machine”. Así que por mi parte se lleva los cuatro cuernos súper altos, o los cinco bajo, vamos un 9/10 de toda la vida.

Mark Tremonti - Voz principal, guitarra solista.
Eric Friedman - Guitarra rítmica, coros.
Tanner Keegan - Bajo, voz secundario.
Ryan Bennett - Batería.

Sello
Napalm Records

No importa si es en alter bridge o con su banda en solitario, el hombre es calidad pura. Todos sus discos solitarios tienen su magia propia, este no es la excepción, genios así en estos tiempos son difíciles de encontrar, lo único que podemos hacer es deleitarnos con cada creación que nos trae

Tremonti como dice aquí el compi es CALIDAD PURA.
Después de leer la reseña cuando la publicaste, ya tenía ganas de tirarme encima de este disco, la reseña me ayudo aún más y me puse con el.
TREMENDO disco que creo que incluso supera a A Dying Machine, o al menos mantiene ese nivel, es que solo el tema que da nombre al disco es tan sumamente grande que no podemos más que dejarnos llevar por el.
DISFRUTEN