The Who - Who Are You

Enviado por berniwhiteriot el Jue, 24/08/2017 - 12:13
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1.New Song
2.Had ENough
3.905
4.Sister Disco
5.Music Must Change
6.Trick of the Light
7.Guitar and Pen
8.Love is Coming Down
9.Who are You

Hablar de The Who para un servidor no es cualquier chorrada. No es hacerlo de un grupito cualquiera del que te gustan un par de disquitos y ya. No de esa banda que apunta maneras pero que en realidad te la trae al pairo. O de del grupo histórico de turno con el que todo Dios chala pero a ti no te dicen ni mu. Para el que les escribe, los británicos son unas eminencias solo igualados por Black Sabbath y The Rolling Stones en esta nuestra querida empresa llamada rock. Y es que, amigos, el Reino -en mayúsculas- se lleva la palma. Aún así, aunque quiera a Daltrey, Townshend y Moon tanto como mi Fútbol Club Barcelona, uno tampoco se mama el dedo, y es que el conjunto de la carrera de estos mods reconvertidos es, por decirlo de alguna forma, irregular. Pero claro, poquísimas son las discografías de los grupos clásicos que se podrían alabar en conjunto. Como mucho Pink Floyd e Iron Maiden me vienen a la mente. Aunque poco me importa el relleno cuando hay cosas en el camino como “My Generation”, “Tommy”, “Who’s Next”, “Quadrophenia” o el que nos ocupa. Y todos con sus respectivos matices y particularidades que hacen de los británicos un grupo de lo más versátil y heterogéneo, hecho que sin duda no hace más que enfatizar su grandeza. Per claro, colegas, después de un discretito “The Who by Numbers” de 1975, Daltrey y sus chicos tenían que poner remedio al asunto. Que, ¡ojo!, para nada estoy vendiéndolo como un mal disco pero, ¿Qué cojones esperáis después de “Quadrophenia”? Pues sin duda era un auténtico marrón volver a salir a la palestra pues cualquier cosa por muy esmerada y cualitativa que sea (que lo es) puede quedar ni más ni menos como una maldita broma de mal gusto al lado.

Pero claro tíos, cuando hablamos de estos sirs todo, absolutamente todo, es posible; y, si hay algo por lo que destacan, son unos perfectos expertos en reinventarse, pues eso tocaba en 1978. Y claro, pongámonos en situación, si Stones, Sabbath, Zeppelin o Blue Öyster Cult no contaban con reciente material discográfico sobresaliente como tenían acostumbrada a la parroquia, pues era la oportunidad perfecta para The Who para salir a la palestra con su faceta más dura posible. Y no, tíos, no parieron un puto álbum de heavy metal -tampoco os flipéis-, pero su propuesta hard rock que les ofrezco a continuación tampoco es que sea una mierda, hablando mal y claro. Pues vamos allá.

El estilo de The Who siempre me ha parecido un tema interesante a traer a debate pues la verdad que el fanatismo de un servidor le dificulta analizar con frialdad los conceptos (joder, ¡si me fui solo a Liverpool a verlos!). A bote pronto con todos aquellos que su opinión me merece un cierto respecto con los que he hablado distingo dos opiniones diferenciadas. Por un lado encontramos aquél que chala con los británicos. Que al igual que el que les escribe les considera unos tótem del rock, eminencias y fijos en cualquier top o ranking de mierda que debamos hacer. Innovadores, creativos y que encasillarse en un género concreto les queda demasiado pequeño debido a su magnitud como músicos. Pero claro, como todo en esta vida es oportuno pegarle una escucha a la contra. Pues aunque vosotros también os sorprenda, hay quien no considera los ingleses para tanto. Me han llegado a decir que mi grupo fetiche no es más que cuatro álbumes mitificados, que si le deben mucho a “Quadrophenia” y su proyección cinematográfica, que si fueron unos oportunistas por subirse al carro del estilo que reinaba en cada momento, bla, bla y bla. Iros ya al carajo. Hasta aquí me tocáis a mis Who (jeje). Y es que a ver, las cosas como son, “My Generation” enrolla -y mucho- pero ¿Cómo se antojaría la movida mod en este año 1978 que nos ocupa? Pues ya contesto yo, ridícula. O sea que, abrocharos el cinturón, The Who, rock duro y, a la postre, desgraciadamente el último trabajo de Keith Moon al fallecer poco después de la publicación del trabajo. O sea que, va por ti “Moon the Loon”.

Primeros acordes de guitarra, distorsión, entra Daltrey y el resto es historia. “New Song” se abre aparentemente de forma cautelosa, no el típico tema que te atrapa de buenas a primeras; de hecho, el disco en sí es de los que necesita alguna que otra escucha para cogerle el truquillo. Aún así desde la perspectiva del que ha mamado este material millones de veces les digo que tenemos delante un temazo como la copa de un pino de esos que se te pegan en la puta cabeza y ya no salen jamás. Cierto que la banda se ha endurecido, pero ese poso melódico tan característico se mantiene intacto y aquí recae la grandeza del grupo. Habrán cambiado de estilo estético o musical un puñado de veces pero, no jodamos, coge cualquier tema al azar de la banda y sabrás quienes son, los putos The Who, amigo, los más grandes. “Had Enough” nos deja perplejos con ese sintetizador y esos coros al unísono que dan respuesta a los versos de Daltrey. Moon atruena como nunca, y la mano de Townshend pues, ya os imagináis, ¿no? Aquí ya se sabe quien es el cabrón que corta el bacalao. Tema que sorprende, que recuerda a “Tommy”, y eso, colegas, es mucho. “905” ya está aquí, y su tono dulce y ameno invade la sala, la banda suena potente y compacta como nunca, y Daltrey, pues como siempre él va a su puta bola luciéndose en cada maldita frase...cada vez que veo un jodido ranking de cantantes sin el rubio melenudo de pelo rizado se me caen los cojones, tíos. Más claro no os lo puedo decir. Y claro, pues después de los medios tiempos y la calma viene siempre el torbellino que en este caso es la peculiar pero no por eso menos brillante “Sister Disco”. Tema que me da la sensación que quiere integrar un sinfín de géneros y que se puede quedar en nada al fin y al cabo, pero les aseguro que no es más que otra joyita de estos monstruos que, a pesar de su esquizofrenia estilística en 1978, su marca personal estaba ahí al fin y al cabo. Y digo esto porque, claro, Tonwshend no es que digamos un inculto musical; más bien lo contrario. El tío siempre quiere estar a la última y, no jodamos, los finales de los setenta fueron una puta bomba a nivel de tendencias varias. Ya sea por el rock progresivo, el punk, el heavy, la música disco...y podríamos decir que aún encontrarnos en “Who Are You” un trabajo básicamente de rock duro, pues podemos catar en el fondo todos estos géneros citados de alguna forma u otra.

Y “Music Must Change” me viene como anillo al dedo para continuar. “La música debe cambiar” reza el título de esta pieza preciosista, minimalista y delicada, con tintes soul en la voz de Daltrey en algunos pasajes que convierten al invento de marras en una jodida maravilla. Pero ya vale, queremos caña, colegas. Y eso nos ofrece “Trick of the Light”, de aires Sabbathianos y Zeppelianos (salvando las putas distancias, tampoco os emocioneis) con un Keith Moon espectacular mostrando una faceta que hasta el momento le desconocemos con un sinfín de breaks y arreglos de batería más que interesantes, al igual que un Townshend que se muestra más agresivo que nunca, así como tampoco vamos a olvidar a John Entwistle al bajo que, por ser más discreto, no va a ser menos importante. Temazo de los grandes, como la que nos ocupa a continuación. “Guitar and Pen” es puro rock, puro sentimiento, una de las canciones más complejas del trabajo con un Daltrey estratosférico demostrando todo los registros vocales que abarca, que no son pocos. Y cómo olvidar el piano machacante del señor Townshend...sencillamente una obra maestra que si la vida fuera justa debería ser fija en cualquier show decente de los británicos. “Love is Coming Down”, la baladita orquestal de turno, me sabe mal que no se me antoje brillante o sobresaliente, puede que porque la banda tiene tantos temas de corte similar en “Tommy” que nada más hay que hablar al respecto. Me sabe mal porque la veo fuera de lugar y, aún percibir que es un temazo creo que alarga innecesariamente un trabajo que no tiene vocación de tal. Pero claro, cuando después te cae el homónimo “Who Are You” pues, mejor te callas. Himno, imprescindible, para corear al unísono, bailar, dejarte llevar por el rock, la marcha, la alegría, el optimismo y el gran sabor de boca que te deja la banda como traca final a una obra que, si bien no le llega a la suela de los zapatos a “Tommy” o “Quadrophenia” (pocos álbumes en general lo hacen jeje) sí que es un digno hermano menor de “Who’s Next”, continuador de la estela hard rock del grupo y que cumple a las mil maravillas como cierre a la formación clásica. Cuatro cuernazos de Satán para uno de los mejores grupos que el rock ha parido...y no se admite discusión alguna...va por vosotros, Keith y John, nunca os olvidaremos.

Roger Daltrey: Voz y percusión
Pete Townshend: Guitarras, coros, piano, sintetizador
John Entwistle: Bajo, coros
Keith Moon: Batería y percusión

Sello
Polydor Records