The Crown - Crowned in Terror

Enviado por Hawkmoon el Vie, 28/10/2011 - 17:48
2222

1. House of Hades (Intro)
2. Crowned in Terror
3. Under the Whip
4. Drugged Unholy
5. World Below
6. The Speed of Darkness
7. Out for Blood
8. (I Am) Hell
9. Death Is the Hunter
10. Satanist
11. Death Metal Holocaust

"Crowned in Terror", el tercer trabajazo de los suecos The Crown, no te puede dejar indiferente, colega. Eso es imposible. Razones no le faltan al jodido disquito para hipnotizar a todo aquel que caiga cerca. ¿Te mola la caña? ¿Te mola la melodia? ¿Se te pone durota con el Death potentorrón y dotado de cuerpo y garra? ¿Te va el Thrash crudote? Entonces, joder, has triunfado. El disco te va a gustar. Y mucho. A mi me enrolla. Desde siempre.

Los suecos, que ponen toda la carne en el asador a la hora de asaltar un estudio de grabación (o los escenarios), no ocultan sus debilidades, sus influencias más directas. Pero sacan mucho partido a su premisa. Está claro que se nota de dónde vienen y hacia dónde quieren ir. Lo que no oculta la calidad de la obra. Para nada.

Johan Lindstrand, voceras en "Hell is Here" y "Deathrace King", trabajazos ambos, no continuó (hasta nuevo aviso) con la banda. Y había que encontrarle un sustituto de cara a entrar en un estudio. ¿Y quién mejor que la leyenda, ex-At The Gates (los padres de la caña melódica), de Tomas Lindberg? Si el padre vocal de aquella maravilla inenarrable que fue "Slaughter of the Soul" se une a los cafres de The Crown fijo que la fiesta taladrante, la orgía decibélica y salvajota, estará a la orden del dia. No me imagino una unión mejor. The Crown y Lindberg, a la larga, tenian que unir senderos. Estaba cantado. El maestro y algunos de sus mejores alumnos. Nacidos para, como poco, dar caña brava, y como un solo ente, en un trabajazo. Destino. Estaba escrito.

"House of Hades", intro techno-cañera y mística (me recuerda a la B.S.O del film "Mortal Kombat", aquella "joyita" de 1994), pronto se apaga y le deja paso a la tremebunda "Crowned in Terror". Y, joder, la primera impresión ya es soberanamente buena. Pura ira, velocidad malsana, aires a Destruction, unas baterías quedando hechas pedazos y mucha ira, made in Lindberg, que queda de acojone. Death, Thrash, huevos y montañas de talento agresivo. Una agresión extrema en toda regla. Aplausos para los dos guitarristas. Menudo par de hijos de puta. Están en su punto. Temazo que arranca a gran altura y acaba por los cielos. Técnica, garra y pasión. No pidamos más, señores. Un puntazo total. Otro aplauso para Janne Saarenpää. Todo un crack en el arte de aporrear los timbales. ¡¡¡ Menudo combazo !!!!

"Under The Whip", todo un latigazo, rodeado por unas guitarras tan crudas y durotas que parecen armas de destrucción masiva, carga con un poso melódico, pero no se olvida de tributar a Slayer, padres en la sombra de The Crown. Solazos, barbarie y todo enmarcado en un paraje en el que solamente se va cuesta abajo, rodando, a toda leña, hasta pegarte el hostión de tu vida. Remarco de nuevo las guitarras. Unos portentos totales. Viaje de primera.

"Drugged Unholy" (que baja, un pelín, de revoluciones), "World Below" (atentos al poderoso riffeo), "The Speech of Darkness" (híbrido entre la máxima violencia y la técnica ampulosa, y con unas lineas iniciales que te recordarán a la mítica serie "Knight Rider") y "Out For Blood" (otra losa de siete toneladas), muestran a unos The Crown más directos que nunca, más sobrados, menos parecidos a otros que de costumbre (aún dentro de no buscar lo más original del mundo), buscando su propio caminar, su sello. Y, joder, se va consiguiendo. Suenan como otros, pero reconoces esa suciedad, ese poso tan amargo que te deja The Crown. De todo cabe en el reino de los suecos. Slayer, los primeros Entombed, Kreator, Destruction, Morbid Angel, Arch Enemy...todo lo que quieras, y servido con una capa de vómito recién sacada del horno. Lindberg se acopla totalmente a la banda. La unión ha dado sus frutos. Unos frutos de puta madre.

"(I Am) Hell", crudeza total, y "Death is the Hunter", que combina de nuevo, y de forma magistral, el ataque vocal, guitarrero y bateríl, hace avanzar la obra hasta toparnos con "Satanist", otra composición muy en la linea de los últimos Destruction, ultra-voraces. Aunque la cosa no se conforma con sonar predecible. Por eso, a partir del minuto 1.36, la movida cambia y el tono menos arisco, más dotado para molarle a cualquiera, se establece. Gracia, talento y sonidazo. Una producción cañera y adecuada, que saca brillo a cada escupitajo de Lindberg, a cada linea de guitarra o a cada aporreamiento al kit de Sarenpää, es lo que les faltaba a los suecos para sonar como los grandes.

"Death Metal Holocaust", que no perdona ninguna vida y, gracias al cielo, no se trata de una balada final, algo bonico para cerrar con lagrimita (The Crown no están por mariconadas, joer), termina como debía terminar. Al mismo nivel que las demás bestialidades rifferas y locas que nos acabamos de comer. Death trallero, con su melodia, su ira cruda, pura y dura, y un inspirador, e inspirado, canto a la esperanza. A la esperanza, sí. Por dejarnos creer que aún quedan cojones en Suecia (con el permiso de Marduk). Que no todo el mundo se deja rastas y quiere salir en la Mtv (a pesar de lo lícito del asunto, oye). The Crown no vinieron a ser los que más venden. Ni los que mejor caen. Vinieron a hacer su trabajo. Y, joder, bien que les quedó.

4 cuernos (medio-altos) para "Crowned in Terror". Trabajazo certerísimo. Si fuese un puñetazo, serías carne sanguinolenta. Pero como es un disco, pues, ala, a disfrutar de lo lindo. O de lo "Lindberg".

Con el tiempo, el anterior voceras volvió y regrabó el asunto. Se le llamó "Crowned Unholy". Pero...nada. Éste es el disco majo. El molón. El "remake" nos dejó frios. Mucho. Coñes, nos dejó sin Lindberg (el más adecuado para ser el frontman de The Crown).

Tomas Lindberg: Voz
Marcus Sunesson: Guitarra
Janne Saarenpää: Guitarra
Magnus Olsfest: Bajo
Janne Saarenpää: Batería

Sello
Metal Blade