Frank Marino & Mahogany Rush - Double Live

Enviado por El Marqués el Dom, 07/04/2013 - 11:23
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1. You Got Livin
2. Midnite Highway
3. Free
4. Poppy
5. Roadhouse Blues
6. Who do ya Love
7. Guitar Prelude
8. Electric Reflections Revisited
9. Sky Symphony to a Little Town
10. Rock ´n´ Roll Hall of Fame
11. Juggernaut
12. Strange Dreams

Bonus Track Cd:

13. Something´s Coming Our Way

Dar al play de cualquier grabación de Frank Marino tiene un peligro: Olvídate de hacer cualquier otra cosa, tus sentidos quedarán atrapados, tus brazos están inutilizados para toda actividad que no sea el air guitar, y es que este tío coge la Gibson SG y toca, toca, toca, y no para de tocar, y lo lleva haciendo desde 1970 aproximadamente, y aunque espacie sus apariciones cada vez más, él estará siempre ahí, como las fotos de Hendrix con sus rizos, la cinta en el pelo, el bigote y las guitarras ardiendo.

Fue la sombra del genio de Seattle, referencia inevitable siempre que se habla de Marino, la que impidió que despuntara en sus primeros discos, coloreados por el tinte, el eco, las enseñanzas maravillosamente asimiladas del autor de “The Wind Cries Mary” o “Little Wing”. Se lanzó en los 80 a volar en solitario, sin sus Mahogany Rush, y se acercó más que nunca al Hard Rock con aquellos “Juggernaut” y “Full Circle”, pero ya fuera con su nombre o el del grupo de su vida, que daba igual, él seguía tocando, tocando, tocando y tocando sin parar, y como perfecto conocedor que es de los engranajes de la industria, dejó para la posteridad un espectacular doble en directo, para el que utilizó de nuevo la marca Frank Marino and the Mahogany Rush, un grupo de colegas que incluía a su hermano Vince y a tres músicos más, los guardaespaldas perfectos para sus diabluras al mástil, no de una guitarra, sino de un galeón, porque la cantidad de escalas y líneas que se escuchan en las canciones de este hombre no parecen entrar en los límites de una hilera de trastes convencional.

“Double Live” se centra principalmente en el repertorio de sus álbumes “What´s Next” del 80, y “Juggernaut” del 82, dejando extrañamente al margen el entonces reciente “Full Circle” del 86, mas varias piezas instrumentales, el standard “Who Do Ya Love”, y una versión bestial del “Roadhouse Blues” de los Doors. Rock & Roll en su máxima expresión, vaya.

Y es que ya he dicho que das al play y empieza a sonar esa aplastante “You Got Livin”, y le oyes tocar, tocar, tocar y tocar sin parar, y enlaza con la furia de los más grandes, de las auténticas fieras del escenario con “Midnite Highway”, y te vienen a la mente Robert Plant y Jimmy Page fusionando “Rock&Roll” y “Celebration Day” en el mítico “The Song Remains the Same”.

Y te abruma con la potencia de esa descomunal “Free”, siete minutos que se pasan del tirón, como ocurre con “Poppy”, jam instrumental de guitarras jazzies, cruces y doblajes continuos de las doce cuerdas, los hermanos Marino echando chispas, trayendo a la mente a Jeff Beck, al Ted Nugent de “Hibernation”, a los Allman Brothers, todos en uno, y de qué manera.

Pero se centra en ser él mismo, y arranca con esa ciclópea “Who do ya Love”, y en la intro acelerada sigue tocando, tocando, tocando y tocando sin parar, y entonces la púa ya no es una púa, es un escalpelo, un bisturí que disecciona la Gibson y obtiene sonidos imposibles, como todos los que os vais a encontrar en las tres breves maravillas instrumentales que vienen a continuación, “Guitar Prelude”, “Electric Reflections Revisited”, que es una auténtica tormenta, y la calma posterior representada en esa preciosa “Sky Symphony to a Little Town”, que si no es el título más bello de la historia del Rock le falta poco.

Para el tramo final alterna “Strange Dreams”, más lenta y cargada de feeling, con otras dos barbaridades, “Rock ´n´ Roll Hall of Fame”, y el bonus que se añadió en la versión Cd de 2005, “Something´s Coming our Way”, en las cuales ¿adivináis lo que hace? Pues sí señor, tocar, tocar, tocar y tocar sin parar, pero ¡Oh Fortuna! ¡Que entre medias también ha sonado “Juggernaut”, el title track de aquel disco con portada Manowar, una de sus piezas más esperadas!

¿Y en este tema qué hace? Pues cantar, cantar, cantar y cantar sin parar, justo cuando tú quieres escucharle tocando, tocando, tocando y tocando sin parar, pues en su versión de estudio este tema cuenta con un solo de guitarra que si no es el mejor jamás grabado, le falta muy, pero que muy poquito. Pero el tío se alarga, mete más estrofas de las habituales en una canción de Hard Rock, hasta que por fin llega, por fin la pista supera ese minuto cuatro y Marino deja de cantar, cantar, cantar y cantar, para soltar ese orgasmo sonoro que al momento arranca una ovación de un público maravillado, que nos levanta del asiento.

Pinchad, pinchad el enlace. Y luego le dais a este que os pongo aquí, la versión que registraron Helloween en su entretenido “Metal Jukebox” de esta canción:

http://youtu.be/3dxEZ0K81po

Ahí tocaban Weikath y Grapow, dos tipos que me parece saben tocar la guitarra, pero fijaos la dificultad que encuentran para reproducir el punteo, al que no se acercan ni de lejos.

Basta de cháchara, como sois inteligentes, al terminar de leer vais a salir todos a comprar esta gozada de disco, así que tened en cuenta que la portada de la edición en Cd que vais a encontrar en las tiendas es esta:

http://ec2.images-amazon.com/images/I/41lvRbbJX%2BL._SL500_AA300_.jpg

Como véis, una imagen mucho más blanda que la impactante estampa del vinilo original que tenéis al comienzo de la reseña, con este animal canadiense de las seis cuerdas tocando, tocando, tocando y tocando sin parar, como un puñetero diablo.

Frank Marino: Guitarra, Voz
Vince Marino: Guitarra Rítmica
Paul Harwood: Bajo
Timm Biery: Batería
Claudio Pesavento: Teclados

Sello
Maze Music