Green Day - Dookie

Enviado por Astbury el Sáb, 21/07/2012 - 23:26
640

1. Burnout
2. Having a Blast
3. Chump
4. Longview
5. Welcome to Paradise
6. Pulling Teeth
7. Basket Case
8. She
9. Sassafras Roots
10. When I Come Around
11. Coming Clean
12. Emenius Sleepus
13. In the End
14. F.O.D.

Green Day se encuentra pronto a publicar nuevo disco, ¡Uno!, el primero de una serie de tres lanzamientos que verán la luz en los próximos meses.

Pero para ser sincero no me interesa en lo más mínimo hablar del presente (o futuro) de los ex punkies de Berkeley, California. Lo que hoy importa es el pasado del combo, más específicamente ese particular momento en el tiempo en el que pasaron de ser una prometedora banda de punk rock a erigirse como uno de los principales abanderados -junto a Offspring- de la vertiente más accesible y exitosa del punk rock cosecha noventas, también conocida como neo punk.

Respecto a lo de "accesible", me permito ponerme a la defensiva y aclarar de antemano lo siguiente: Toda corriente musical tiene su sector más purista y cerrado de miras, y en este sentido era muy frecuente escuchar por aquellos años frases tales como: esto no es punk, punk eran los Sex Pistols, Uk Subs, The Damned, Sham 69, The Clash, The Adverts, Dead Kennedys, Dead Boys y demás exponentes de la vertiente más street, anárquica, combativa y/o nihilista –según cada caso- del género.

Ahora bien, a este público más parco yo solo le digo lo siguiente: Desconocer el componente pop (o más melódico y accesible) de cierta corriente del punk es a su vez desconocer a bandas capitales como The Boys, The Buzzcocks, 999, The Jam, Vibrators e inclusive a los mismísimos Ramones, casualmente la principal influencia de Billie Joe Armstrong & Co. Así que por favor, y al menos hoy, a abstenerse de soltar chorradas del tipo eran muy comerciales y tal…

Para entender el fenómeno Dookie (1994) es necesario retroceder a Kerplunk (1992). Y es que más allá de su desafortunada producción, quien escribe es un convencido de que el anterior Kerplunk posee las mismas cualidades y aptitudes musicales que Dookie, y fueron justamente esas cualidades las que llamaron la atención de los caza talentos de turno que andan siempre al acecho de la próxima gallina de los huevos de oro. Finalmente fue Reprise (Warner Music) quien consiguió fichar al grupo y les brindó un apoyo esencial para entender el “suceso” que significó Dookie. Y la palabra suceso no es aleatoria colega, pues estamos hablando de un disco de punk rock que solo en EEUU ha vendido la friolera más de 10 millones copias, y unos 15 a nivel mundial, algo inédito para una banda de éstas características. Se trata de una obra que hoy puede ser tildada de generacional, en el sentido que marcó, o al menos acompañó, a toda una generación.

Tremendo éxito no resulta fácil de explicar desde el punto de vista estrictamente musical, ya que no se percibe en Dookie una diferencia de calidad tan abismal respecto de otros buenos lanzamientos de la época como pudieron ser Mondo Bizarro (Ramones), The Gray Race (Bad Religion), And Out Come the Wolves (Rancid), Punk in Drublic (NOFX) o Get a Life (Stiff Little Fingers). Distinta es la cuestión si la analizamos por el lado de la promoción/difusión, ya que en este sentido Dookie es un álbum cuyo masiva repercusión se cimentó sobre 5 singles, en este caso también hits, que -literalmente- rotaron día y noche por cuanta emisora de rock (y no tan rock) existiese. Estamos hablando de himnos generacionales como Longview, She (ambas agraciadas con las efectivas líneas de bajo que por aquel entonces se curraba Mike Dirnt), Welcome To Paradise (regrabación de una pieza originalmente incluida en Kerplunk, y cuya escucha, junta a la original, recomiendo si deseas visualizar la importancia de una buena producción en el resultado final de un álbum), Basket Case y When I come Around, cuyos sendos video clips se convirtieron en una fija de por la aquella entonces influyente Mtv, al punto tal de asegurarse que nadie, pero nadie, pudiese desconocer la obra en cuestión.

O acaso alguien puede negar que las escenas Billie Joe, Tré y Mirk tocando en un manicomio se convirtieron en una imagen tan frecuente y propia de aquellos años como también lo son los bailoteos psicodélicos de Kiedis cubierto en pintura plateada, Curt "cara de angustia" Kobain cantándole a los espíritus adolescentes, el ojete de Liv Tyler en Crazy, las pintas morbosas de aquel primerizo Marilyn Manson, el trajecito rojo y la Flying V blanca de Lenny Kravits en Are you gonna…, etc., etc., etc. Imágenes que sin dudas quedaron en la retina de todo aquel que hoy en día tenga más de 30 tacos.

Y ya sea por convencimiento o mera curiosidad, y tras tremebunda invasión mediática, como que uno debía escuchar ese disco del que todos hablaban (para ello tendrías que haberlo experimentado en tiempo real por supuesto). Y finalmente resultaba ser que las canciones menos conocidas eran tan buenas como las archi difundidas, pues en definitiva Dookie no era ni más ni menos que un compendio de 14 canciones de punk rock de eficacia ramonera, frescura juvenil, melodías tarareables y temáticas adolescentes, convirtiéndose de la noche a la mañana en aquello que hablábamos al comienzo: el nuevo estandarte de la vertiente más pop que siempre ha coexistido dentro del punk rock.

Dookie suena y suena mientras escribo estas líneas. Y así como a más de 15 años de su publicación me sigue pareciendo muy bueno, también reconozco que se trata de uno de esos discos que solo enganchan si son descubiertos en el momento adecuado, que en este caso en particular es la adolescencia. No me imagino a un tío de 40 tacos con más de tres décadas de música encima flasheando con Dookie por primera vez. Es más, ni la propia banda, ahora que todos sus miembros rondan ese edad, es capaz de recrear ese no se que tenían sus primeros discos. Y es que en el preciso momento que Green Day pasó de hablar sobre masturbación y ambigüedad sexual a cuestionar la política gubernamental de Geroge W. Bush, o de editar discos de punk rock a pseudo "operas de rock", en ese mismo momento, Green Day perdió su principal capital. Hay ciertas bandas, me parece, que nunca deben "madurar", y ésta es una de ellas.

Pero bueno, parece que finalmente el lanzamiento de ¡Uno! no será tan en vano, ya que al menos me ha motivado a recuperar esta joya que hacia un buen tiempo no pinchaba. Y que no se si será su "mejor" disco (personalmente me gusta más Nimrod, a la par que siento cierta debilidad por Kerplunk), pero definitivamente es Dookie el álbum al cual Green Day (y gran parte de la movida neo punkie que se gesto en la segunda mitad de los noventa) le debe todo lo que son (o fueron).

Aún anda tibio por ahí un hilo sobre que discos son "Clásicos de los '90s". Pues digo yo que Dookie podrá gustar más o menos, pero nadie podrá negarle este rótulo ¿No?

9 Astburys

Billie Joe Armstrong: Vocals, Guitars
Mike Dirnt: Bass
Tré Cool: Drums

Sello
Reprise