Igorrr - Savage Sinusoid

Enviado por Kaleidoscope el Mar, 04/07/2017 - 00:38
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1. Viande
2. ieuD
3. Houmous
4. Opus Brain
5. Problème d'émotion
6. Spaghetti Forever
7. Cheval
8. Apopathodiaphulatophobie
9. Va te foutre
10. Robert
11. Au Revoir

Disco completo

IGORRR es un proyecto muy extravagante, la mezcla de estilos que abarca es muy peculiar: Breakcore, Vals, Folk eslovaco, Barroco, Death Metal, Electrónica y Black Metal, todo ello en un coctel de locura máxima. Sus influencias van desde artistas como CANNIBAL CORPSE, MESSHUGGAH hasta cosas tan dispares como BACH, DOMINECO SCARLATTI o CHOPIN Esquizofrenia musical. El grupo francés se ha dado a conocer bastante por su peculiar estilo, el éxito y fama que han adquirido les dio la oportunidad de abrirse paso a Metal Blade Records.

IGORRR es una banda que tiene elementos de metal, sí, pero lo que predomina es la electrónica, mas como era de esperarse, con el fichaje en Metal Blade las cosas iban a cambiar. En discos anteriores la propuesta no era tan cercana al metal, en “Moisissure” y “Nostril” sobresalía el breakcore, en “Hallelujah” era el barroco y en este “Savage Sinusoid” le toca al metal

Uno como metalero podrá decir que bien ¿No? Pues sí y no, en este caso la identidad de IGORRR está muy arraigada a los sonidos electrónicos y en la espera de este disco me temía que se metalizaran de más perdiendo así su identidad y locura característica. Bien es cierto que se revistieron en metal notablemente, la locura no se ha perdido, al menos no del todo. “Savage Sinusoid” presenta un reciclaje de ideas, no se siente tan fresco como su predecesor y la culpa no es por el ligero cambio de estilo, sino por diversos pasajes electrónicos que se sienten rehusados o poco inspirados, también que algunas secciones de metal suenan genéricas. La parte blacker de “ieuD” la he escuchado mil veces ¿Queda bien? Sí, pero siento que aporta nada, en cambio cuando entra la voz femenina y efectos electrónicos se palpa más substancia, la canción mejora muchísimo al final, pero es eso, siento que me sobran algunas cosas. El compositor francés compensa estos riffs más genéricos con su rica y peculiar mezcla, vamos siempre lo ha hecho, pero la diferencia radica que en “Savage Sinusoid” será más o menos común la sensación de ya haber escuchado algo antes y la idea de este proyecto musical no es esa. Cierto que en “Hallelujah” usan melodías de autores clásicos como CHOPIN, sin embargo, le dan un toque fresco y se cohesiona perfectamente con la música.

Otro aspecto que puede dividir a los fans de IGORRR es la batería. Aquí se optó por una batería más orgánica, real, son muy reducidas las percusiones breakcore que, al menos para mí, eran un sello de identidad importante. Con los parches tengo sentimientos encontrados, porque ciertamente suena bien, pero a veces no me cuadra. “Houmus” es un ejemplo perfecto para analizar la batería, tiene batería real y programada, la intro con blast-beats blackeros no termina de cuadrar, pero en cambio cuando los blast-beats están acompañados de los coros suena genial. El final es de puta broma, no hay que tomárselo muy en serio para disfrutarlo, aun así, es uno de mis momentos favoritos del disco porque plasma a la perfección la locura sin sentido de IGORRR y logra sorprender.

Los gritos de Laurent estarán muy presentes a lo largo del álbum, tal vez demasiado presentes, antes su participación era la justa, ni más ni menos. Aquí se pasaron de la cuenta y estoy casi seguro que es por el fichaje de Metal Blade. Los gritos de Laurent pueden aturdir y no necesariamente suenan metal, de hecho, lo veo más cercano al Crust/Hardcore.

“Opus Brain” es una muestra excelente del endurecimiento de la banda. No suena menos inspirada, vamos, no se siente como un collage de riffs noruegos mezclados heterogéneamente con samples antiguos de IGORRR, cosa que es el principal problema del disco a mí gusto. Pero ojo, que es a partir de “Problème d'émotion” que se sube el nivel. Yo lo que busco en IGORRR es locura sin explicaciones, un proyecto muy personal que se supone que no debía ser del agrado de muchos, pero terminó siéndolo. “Problème d'émotion” es una bella y extrañísima pista que funciona como ojo de la tormenta, un momento de descanso en cuanto a violencia, mas logra inquietar la mente, suena oscuro y demente, sin duda uno de los momentos más altos del disco.

“Spaghetti Forever” abre con el “Prelude," from Partita for Lute in C Minor, BWV 997 “de BACH llevado a guitarra ligeramente modificada, hermosa intro (BACH al fin y al cabo) que no tarda en estallar con electrónica densa para luego romper los tímpanos con Metal Extremo. Sí estás buscando descansar del mareo, estás en el lugar equivocado, puesto a que meten violines, más electrónica, gritos, por otra parte, suena una soprano y yo ya no sé que diantres está pasando.

“Cheval” resulta la canción más equilibrada de todo el plástico, pondera muy bien todos los elementos que pretende mezclar y fluye como el agua dentro de todo lo absurdo que es. Acordeones, música francesa, unas curiosas guturales Deathers, riffs blackers con acordeones…en fin, no busquen explicaciones a disfrutar y listo.

“Apopathodiaphulatophobie” (menudo título) es la canción más metal del disco y es a lo que tienen que apuntar si siguen con Metal Blade. Intro que capta tu atención con efectos electrónicos sabiamente usados, guturales aplastantes. La electrónica se fusiona perfectamente con el metal, aprovechando su sonido agresivo y adheriendólo a la distorsión de las guitarras. También tiene pequeños guiños al breakcore más típico, el que practicaban en sus comienzos, pero solo tiene un problema: es muy corta, coño, es la canción que mejor hace sonar su lado metálico y apenas dura dos minutos, ese final queda cortado con sensación de incompleto.

“Va te foutre” es una experimentación que me sobra sinceramente, un constante blast-beats acompañado de martilleantes notas resulta demasiado machacón sin apenas cambios, a pesar de que dura poco se siente larga. Aunque tampoco está puesta porque sí, tiene una lógica como intervalo instrumental, puesto a que es un medio camino de electrónica y metal que no termina de inclinarse a ninguno de los dos lados y estando entre “Apopathodiaphulatophobie”, la canción más metal del disco y “Robert” la más electrónica, pues tiene sentido.

“Robert” es un puro breakcore y dirán “Sí no tiene metal ha de ser una basura” sorprendentemente no, yo mismo no soporto mucho la electrónica, pero “Robert” es una de las canciones que más disfruto de “Savage Sinusoid” y a pesar de no tener absolutamente nada de nuestro feudo suena muy agresiva, solo que de otra manera.

“Au Revoir” es la despedida del disco, una melodía calmada con violines, muy barroca que a medida que pasa el tiempo se va poniendo agresiva. El final es una buena conjugación entre metal y barroco, riffs blackers van y vienen para que culmine otra vez en la calma.

“Savage Sinusoid” ha terminado siendo una decepción que crece con las escuchas. Esperaba mucho más, pero un evidente reciclaje de ideas hace que no me termine de convencer. Los momentos metal suenan muy trillados, se intenta maquillar este hecho con las mezclas extravagantes, pero a mí esta vez no me la cuela. En “Hallelujah” también había guitarreos blackers genéricos, pero eran muy poquitos y quedaban bien, en su justa medida. El disco en conjunto no se hace tan apetecible de escuchar como su predecesor, el cual es viciante hasta más no poder y se pasa rapidísimo. Ahora, por separado funciona mucho mejor, “Cheval” es muy adictiva, la mejor del disco.

“Apopathodiaphulatophobie”, “Opus Brain” y “Robert” son canciones muy buenas que en un futuro próximo se convertirán en himnos de la banda. “Houmus” dentro de su cachondeo mezcla brillantemente muchos géneros. “Problème d'émotion” es una de mis preferidas, pero fuera de su hábitat, “Savage Sinudoid”, queda en el aire. “Spaggethi Forever” es jodidamente genial, se cagan un poco en BACH (en el buen sentido) y mantiene la intensidad electrónica, que lamentablemente se ha desviado al metal, pero sin lograr resultados satisfactorios para los estándares del género. En resumen, álbum con grandes momentos, pero pocas canciones consiguen ser completamente redondas, en casi todas siempre consigo momentos que no me cuajan.

No quería desmenuzar el álbum, pero con música tan segmentada me vi obligado a hacerlo, pues falta algo importante que antes tenían: cohesión. Entiendo que la idea es que suene a esquizofrenia trastornada, pero eso no significa que tenga ser como una hoja llena de recortes de miles de revistas pegadas sin ton ni son.

Sentimientos encontrados. A veces el álbum me parece una maravilla y otras veces ni me provoca terminarlo. IGORRR es tan personal y aleatorio que habrá gente que opine que “Savage Sinusoid” es su mejor disco, otros dirán “Nostril”, yo digo “Hallelujah”. La experimentación por experimentación no siempre sale bien, ese es el riesgo que hay que asumir al hacer esta música.

Suena fresco, pero no tanto como antes. El pescado se empieza a podrir.

7.0

Sylvain Bouvier: Batería
Pierre Mussi: Acordeón
Laurent Lunoir: Voz
Yann Le Glaz: Saxofón
Nils Cheville: Guitarra acústica
Laure Le Prunenec: Voz femenina
Aymeric Thomas: 8bits
Antony Miranda: Sitar
Katerina Chrobokova: Harpsichord
Erlend Caspersen: Bajo
Benjamin Bardiaux: Piano
Gautier Serre: todo el resto

Sello
Metal Blade Records