Jason Newsted - IR8 vs. Sexoturica

Enviado por Hawkmoon el Mié, 24/08/2011 - 15:25
2172

Jason Newsted nunca ha sido un tipo con estrella. Y eso que el cabronazo formó parte de Metallica en su momento dorado, justo en la era en la que todo lo que tocaban acababa convertido en oro, cuando su nombre era sinónimo de máximo estandarte. La muerte de Cliff Burton fue toda una tragedia. Aunque no lo fue tanto para el bueno de Jason, obviamente. Una muerte le dió la vida.

Después de la era "Load" y el segundo trabajo de versiones, Jason lo tuvo claro. Se largaba, y para siempre, del reino más grande del universo metálico. Ya no había pasión por el trabajo, la relación con sus compañeros, y en especial con James, su amiguete del alma, ya no funcionaba y, para rematar del todo, la parroquia no andaba nada contenta con el devenir musical de los de San Francisco. Jason siempre fue un metalhead, un apasionado total del trabajo de entes como Black Sabbath, Motörhead, Maiden o Priest, y en Metallica, almenos por el momento, había mucho de todo, pero poco Metal. Y eso era intolerable a los ojos del "Newkid". Atrás, en el recuerdo, quedaba la era "...And Justice For All" y la mega-exitosa aventura de casi cuatro años que se vivió con el "Black Album". Recuerdos. Eso era todo lo que Jason se iba a llenar de Metallica (ni los bajos se acabó llevando, pobrete).

El puesto de Cliff Burton era, de antemano, jodidísimo para cubrir. Jason lo intentó todo. Se dejó los huevos en directo, sangraba por los shows, movía su cuello hasta la extenuación, convirtiéndose junto a James en el miembro más entregado de Metallica. Joder, si hasta cuando tuvo su muñequito, el cabronazo estaba haciendo headbanging. Pero nunca pudo hacer olvidar al cuatro cuerdas de pantalones acampanados. Hiciese lo que hiciese (que además no fue mucho, pues tanto Lars como James nunca estuvieron por la labor de darle libertad creativa) siempre estaba a la sombra de Burton. Sumando y sumando, dejando pasar los años y, obviamente, engordando sobremanera la cuenta corriente. Así se pasó la vida Jason desde que entró en la banda hasta que puso tierra de por medio con los Horsemen. Contando el dinerito y esperando, si es que algún día llegaba, el momento de poner su granito de arena en el sonido Metallica. Ese momento no llegó jamás. Más bien a la contra.

Como nuestro Jason se aburría, decidió ponerse manos a la obra con multitud de proyectos paralelos. Movidas de Jazz, tributos al viejo Hendrix y a Sabbath, demos junto a Robb Flynn, rumores de acabar sustituyendo a Max Cavalera en Sepultura, alguna intentona de producir a bandas (cosa que no llegó a ocurrir)...en fín, que el tipo buscaba su lugar en el mundo. Y buscaba. Pero nada. No había nada para Jason. Su única labor consistia en grabar el bajo para Metallica, ver, oir y, sobretodo, callar. Esclavo con cadenas de oro.

Pero llegó el día en el que todo cambió. Jason tenía algo en mente. Echobrain era su nombre. Mientras Metallica no estuviesen en gira, quizás, podría dar rienda suelta a su vena creativa. Error. James se lo dejó claro. Como esclavo en Metallica no se tiene derecho a nada, salvo a una buena tajada del pastel. Tocas, vendes felicidad y cierras el pico. Te debes a tu rey (en éste caso, James) y no pones los ojos en otro reino. Ni de puta broma. Así son las cosas.

"Aceptación con limitaciones". Así lo llamó el propio Jason (en el DVD de "Some Kind of Monster"). Y eso era imposible de acatar. Ya no más. Aquí se cerraba el camino de Newsted junto a Metallica. "No quieres que tenga un proyecto paralelo. No me dejas componer en Metallica. Se acabó, colega". Con un par, "Newkid". Ya tocaba, aunque fuese el último día en el castillo, el tener un poquito de amor propio. Además, con los bolsillos bien llenos que se largaba. Se cerraban así quince años al servicio de los reyes. Currículum cojonudo, el que se llevaba bajo el brazo el "papá" de "My friend of Misery".

Al final, jodienda total para el bueno de Jason. Echobrain resultó un coñazo de campeonato. Grunge alternativillo, manido, y con menos gracia que un bebé con la cabeza volada. Simpleza total. También probó suerte con los legendarios Voivod (editando "Katorz" y, con el tiempo, "Infini") y una temporadita, más breve de lo estipulado, con el mismísimo rey de las tinieblas, el padrino del Heavy Metal, Mr. Ozzy Osbourne. De sustituto majete a mercenario molón. Uffff, seguimos igual. Sin encontrar el lugar adecuado.

Como mente inquieta, Jason seguía queriendo demostrarle a todo el mundo que seguía siendo aquel chaval de diecisiete años que formó Flotsam and Jetsam. Era un líder, joder. Pero con mala suerte total. Siempre acababa a la sombra de un nombre mayor. ¿Sería que Jason no había nacido para ser un líder total? Nah. No podía ser eso.

Y, como por arte de magia, desenpolvando el baúl de los recuerdos, el tio se dió de lleno con maquetas variadas. Demos pasadas, junto a titanes de nivelón (Devin Townsend, Tom Hunting o Andreas Kisser). Coleguitas que nunca le fallaron y siempre estuvieron en una misma onda que Jason. Por azares del destino, o véte a saber tú por qué narices, las demos nunca vieron la luz. Acabaron en cuevas oscuras, esperando su momento de zambullirse en la realidad, en la actualidad. Y su momento llegaba. El oso se desperezaba, volvía a la vida después de un buen tiempo dormitando. Jason autoeditaba seis temas, paridos a medias entre dos bandas (IR8 y Sexoturica). ¿Le tocaba ya el, de una vez por todas, ser una estrella por méritos própios? Lee y averigua.

IR8 es un combo formado por, además del susodicho, por Devin Townsend (la brillante mente que ha estado detrás de los magníficos Strapping Young Lad) a la guitarra y por Tom Hunting (Exodus) a la batería. La onda que nos venden IR8 es la de un Thrash metal oscurote, primario, con toque Doom. Algo en una linea similar a lo que nos vendieron Celtic Frost en sus primeros rugidos magnos. Similar. No idéntico. No te la menees aún.

"Colossus", el primer track, sorprende por la tonalidad vocal de Newsted. Siempre le hemos visto apoyando a James en los coros de "Creeping Death", "Master of Puppets" o, incluso, haciéndose cargo de gran parte de "Whiplash" o de "Seek and Destroy". Pero lo que oimos ahora no tiene una leche que ver con eso. Jason suena grumoso, denso, realmente "Cavalerizado", en una tesitura que se podría hermanar con el David Vincent de "Domination". Eso sí, una vez pasada la sorpresa inicial (siempre mola ver a un icono en plan "brutote"), y viendo que el riffeo empieza a quemarnos de aburrimiento, la cosa no pasa del aprobado justito. Parece más bien una versión de Sepultura, era "Chaos A.D", de Celtic Frost (de algún tema que se nos ha escapado) que no un proyecto paralelo que une las mentes de engendros tales como Hunting o Townsend. Flojo asunto.

Un riffeo crudo y salvajote, con mucha densidad Groove, inicia "Nothing". Metal amenazante de cojones, sangriento y bastante avasallador. El trío se ha puesto las pilas para el segundo tema, leches. Aura a Fear Factory o Sepultura, pero revestidos de un halo mucho más dañíno, más primario. Se nota que Jason no ha creado IR8 para dárselas como músico osado, con tendencias progresivas. Nada de eso. Jason es un amante fervoroso del máximo ataque metalero. Y nos lo muestra. Sin trampa ni cartón. Temas que no serán historia ni por asomo. Pero temas que te manipulan y te saben calzar una buena paliza.

"Black on Black", la última visita al mundillo IR8, acaba como debía hacerlo: con más velocidad, más mala uva, más leña riffera a lo Townsend (además de un solete la mar de majete), más locura y más baterías machaconas. Devastación conseguida. Newsted es un perro bien cabreado. Ya no me imagino a James castigando a Jason de cara a la pared. No con semejante vozarrón. Ahora entiendo la razón de tanta rumorologia respecto a lo de acabar entrando en Sepultura. Jason habría sido un buen reemplazo (vocal) a Max. Mejor que Derrick. Y más Heavy.

Ahora nos vamos a vivir lo que fue el rollete de Sexoturica, bastante más orientado al Hardcore y al Punk que IR8. Jason Newsted junto, de nuevo, a Hunting y al genio de genios, almenos por aquel entonces, Andreas Kisser. A priori, el asunto no huele nada mal, ¿eh?. El material (tres temas) fue grabado en vivo en un estudio, el 19 de Marzo de 1995. Para empapar de sudor la obra, supongo. Para darle un toque orgánico más real. Aunque también puede ser que las apretadas agendas (sobretodo las de Andreas y Jason) tuviesen algo, o mucho, que ver.

"Alone" nos muestra a una banda totalmente lanzada, ultra-punk, con ese espíritu tan de Ratos de Porao, festivo y descacharrante, mientras que "Zone of Death", medio tiempo vaciloncete y con cierto carisma, actúa como puente, como enlace, a lo que está por venir en la franja final, en el último tema de éstos entrañables locuelos. "Dead Soul at Sleep" mantiene un pulso tremendo, carne de headbanger, bastante "Whitezombiera" y molona. Mi track predilecto de todo el entramado Sexoturica. Chulería, buen desparrame y garra.

Claro que la cosa podría haber estado mejor, y más teniendo en cuenta los tios de los que se ha rodeado nuestro Jason. IR8 y Sexoturica no huelen a grandes rivales de Metallica, la verdad. Tampoco es que vayan a cambiar nada. Pero para los amantes del Hardcore, del Thrash-Doom, de las ondas cañero-alternas, quizás, pueda funcionar como rareza la mar de amena. Y consistente.

Jason Newsted, Andreas Kisser, Devin Townsend o Tom Hunting son, desde luego, titanes en sus movidas, en sus propios reinos. Pero juntos, uhmmm...no han dado lo esperado. Más suerte la próxima vez.

3 cuernos (medios) para IR8, Sexoturica y Jason. A seguir buscando tu lugar, colega. No desfallezcas.

Jason Newsted: Voz y bajo
Andreas Kisser: Guitarra (tracks 4, 5 y 6)
Devin Townsend: Guitarra (tracks 1, 2 y 3)
Tom Hunting: Batería

Sello
Chophouse Records